sábado, 2 de noviembre de 2013

Fotos





Bob Marley en la playa con la Miss Mundo de 1976, Cindy Breakspeare, luego madre de Damien Marley


La estatua de la libertad mientras la terminan en Paris, 1885


Luego del día D cuando los americanos pasaban por St.Lo. en Francia, 1944


El Circo Wirths llega a Melbourne, Australia, la elefanta Alice de 102 años baja, 1948


Jimmy Page, Led Zeppelin, 1972


El soldado Luther E. Boger de la 82° división aerotransportada ante un cartel de peligro en Kohln, Alemania, 4 de abril de 1945


Soldados alemanes en 1942


Un hombre tratando de vender su auto en la Gran Depresión de 1929


Gente caminando sobre sillas en Maisons-Laffite en París luego de una crecida del Sena, 1924


Una combatiente libanesa en 1982


Una de las fotos más antiguas de la Gran Esfinge de 1880


Un niño que llora en la estación de Shangai luego del ataque japonés y la masacre, 1937


Woodstock, Bethel, New York, 14 de Agosto de 1969


Chester E. Macduffee y su traje de buzo de 250Kg en 1911


El último Tigre de Tasmania, Zoológico de Beaumaris, 1933


La tripulación de un Panzer III se rinde a los británicos en la batalla de El Alamein, 1942


Un piloto de la RAF recibe un corte de pelo entre misiones, Gran Bretaña, 1942


Una pieza de artillería de 152mm disparando durante la campaña ofensiva en Bielorrusia, 1944


El último helicóptero que salía de la embajada norteamericana de Saigón iba muy cargado, un americano hace lugar, 30 de Abril de 1975.



Un Marine entra en un tunel del Vietcong, 1969


Un tanque Matilda australiano en una ruta de Bougainville, 1945


Ataque con Napalm en Vietnam del sur, 1966


Soldados alemanes testeando un cañón antiaéreo Becker-Flugzeugkanone de 20mm en el frente occidental, 1918


El abogado Mohandas Gandhi en 1893 antes de volverse famoso


Focke-Wulf Fw 190A-5 del JG54 durante 1943


Boludeando con el Zar Nicolás II, el Príncipe Bicolás de Grecia y Dinamarca y el Duque Boris Vladimirovich en 1899


Mineros de carbón belgas en el ascensor a la mina, 1900


Soldados aliados imitando a Hitler en la cancillería del Reich, 1945


Queremos Cerveza! en contra de la ley seca en NY, 1932


Soldados alemanes cruzando un pueblo noruego en llamas, Abril de 1940


Soldados ingleses en una trinchera en Bardia, Libia, ocupado por los italianos y capturado por los aliados el 5 de enero de 1941 luego de un sitio de 20 días.


Una madre pobre de California con una botella de coca cola como mamadera, 1939


Nelson Mandela en la prisión Robben junto a Walter Sisulu, estuvo preso 27 años, 1966. Luego fue presidente de Sudáfrica. ¡27 años!


Esta es de Buenos Aires, un vendedor de globos fotografiado por N.W. Gulick en 1921


La famosa tregua de navidad en 1914 durante la Primera Guerra Mundial cuando los soldados ingleses y alemanes se divertían entre las trincheras siendo enemigos.


El autogiro de Cierva sobre New York en 1931


Tratando de revivir a un soldado, Vietnam, 1967


Un médico curando a un niño en Franca, 1944


Trabajadores del edificio Chase en Manhattan, 1959


Consecuencias del gran incendio de Seattle de 1889


En plena crisis de los misiles con Cuba esto estaba en Key West en la ruta, 27 de octubre de 1962


Irlanda del norte, 1969


La liberación de París, los ciudadanos reaccionando contra los alemanes mientras los aliados se acercaban, Agosto de 1944 



El General Douglas MacArthur acepta la rendición japonesa en el USS Missouri en la bahía de Tokio, 2 de Septiembre de 1945


Soldados alemanes jugando a las cartas junto a un jardincito que se armaron en la trinchera, Primera Guerra Mundial, entra 1914 y 1918.



Che Guevara y Raúl Castro, 1958


La Riena de Gran Bretaña haciendo la primer llamada de larga distancia sin operadora, Bristol, 5 de Diciembre de 1958



George Orwell con un cachorrito durante la Guerra Civil Española, detrás se ve a Ernest Hemingway, España, 1937


Accidente de un SB2C-5 en el USS Kearsarge en 1948



Electricistas instalando lamparitas en la Torre Eiffel para la exibición de París, la seguridad laboral de la época, 1937


No sabía que existía esto, una máquina expendedora de Whisky y soda :P genios borrachos, en una exposición en Londres, 1960



Charles “Chuck” Yeager en su Bell X-1 siendo lanzado desde un B-50 Superfortress para un vuelo de testeo, Muroc Army Air Field, 26 de Abril de 1950.



Criminal mongol siendo castigado, Mongolia, 1913



Soldados franceses en la trinchera, 1917


Bombarderos B17 del grupo de bombardweo 381° desde el aeródromo de Ridgewell en Inglaterra hacia sus objetivos en Alemania, 1944



Un poco de diferencias en la facha, Jackie Kennedy, primera dama de EEUU y Nina Khrushcheva, primera dama de la URSS, en Viena, 1961


Prisioneros de guerra alemanes y una granjera rusa mostrándoles el puño, 1944



Soldados ingleses jugando con cascos alemanes, La Boisselle, 7 de Julio de 1916.



Clérigos etiopíes afuera de la catedral de Addis Abeba, Etiopía, Junio de 1931



Soldados libaneses del movimiento Shia Amal hacen una pausita para ver Marruecos vs. Portugal, el 11 de Junio de 1986, ganó Marruecos 3 a 1



No era el tráfico que es ahora, Mumbai en 1880



Antonio Tejero Molina quiso hacer un golpe de estado en el parlamento español en 1981, le duró poquito a este loquito de la Guardia Civil.



Adolf Hitler y sus cortos, 1920


Cuatro meses después de la bomba atómica, en Hiroshima, Japón, 1945, foto de Alfred Eisenstaedt
 

Norteamericanos en la Primera Guerra con un arma de 37mm hacia las trincheras alemanas, 1918



El Graf Zeppelin sobre Washington DC en 1928


Esta era la moda de trajes de baño masculinos de 1910 en Nueva Zelanda, no se, lo pensaría dos veces antes de usarlos :D



¿Cuantos autos había en Vancouver en 1914 como para que dos se den de frente?


 

Conrad Schumann, de 19 años, escapando de Alemania Oriental, él era guardia en uno de los pasos cuando se estaba construyendo el muro, 19 de Agosto de 1961 en la Bernauer Straße, Berlin


Niños ingleses mirando un combate aéreo sobre sus cabezas, 1940



Un liquidador en el pueblo Tatsenki encontró un bebé abandonado en una casa, durante el accidente de Chernobyl, lo cargó en un carrito y se lo llevó como pudo
 

Soldados Canadienses sobre un tanque Mark, 1918



Esta foto dice mucho, una madre y su hija en la entrada designada para su raza, Mobile, Alabama, 1956



El Astronauta Caído, la única escultura en la Luna, de alumnio, llevada por la tripulación del Apollo 15 en honor a los que habían muerto en la exploración espacial, 1 de Agosto de 1971.



En la tregua de navidad de 1914, un soldado alemán le enciende un cigarrillo a uno británico. Frente Occidental, 1914.


Asesinato del presidente egipcio Anwar Al-Sadat en una marcha militar, los soldados que desfilaban son los que atacaron el palco presidencial, 6 de Octubre de 1981, El Cairo



Los comunes en las barricadas, Los Miserables pero versión real, Rue de Flandre, París, 18 de Marzo de 1861
 
Fuente:  http://www.fabio.com.ar/5565    http://www.fabio.com.ar/5656

viernes, 5 de julio de 2013

1955 - Bombardeo de la Plaza de Mayo



Documento del Archivo Nacional de la Memomria sobre el tema. 241 páginas.
Click Acá


16 de junio de 1955: cuando Buenos Aires fue bombardeada por sus propias fuerzas armadas
Por Felipe Pigna
Fuente
El clima político se había enrarecido en la Argentina desde que se agudizó el conflicto entre la Iglesia católica y el gobierno peronista. De aliada incondicional allá por los inicios del régimen de 1943 que catapultaría a Perón al poder, la corporación eclesiástica se había vuelto decididamente opositora. Se sentía molesta por la utilización política que el gobierno hacía de la caridad -un tema históricamente monopolizado por la Iglesia- la proliferación de imagines de Evita y Perón rodeando a los crucifijos en las dependencias oficiales y la creación de una agrupación política secundaria, la Unión de Estudiantes Secundarios, la UES, una fuerte competencia para la Acción Católica.
Perón por aquellos días de junio de 1955 solía recordar que el gobierno peronista en 1947 había hecho ratificar en el Parlamento el decreto Ley que transformaba en obligatoria la enseñanza religiosa declarada optativa y extracurricular por la Ley 1420 sancionada por iniciativa de Sarmiento durante el gobierno de Roca.
El general ahora se lamentaba de haber impulsado un generoso subsidio del 75% de los sueldos de los docentes de escuelas privadas de las cuales el 90% eran propiedad de la Iglesia católica.
Mientras se enteraba por los diarios de las diatribas de los obispos contra su gobierno y las calumnias contra su persona, el presidente les recordaba a sus colaboradores los abusos a que dio lugar aquel subsidio. Pero lo que más había irritado a Perón era la creación de un Partido Demócrata Cristiano con el aval de la Iglesia. El líder consideraba que su partido era democrático y cristiano y que en la Argentina no era necesario otro partido para frenar el avance del comunismo, principal objetivo de la democracia cristiana impulsada por el Vaticano y el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
El enfrentamiento fue creciendo en un trasfondo de crisis económica. Dos agudas sequías (1951-52), el boicot norteamericano contra la Argentina que se perpetuaba desde 1942 cuando el radical alvearista Ortíz se declaró neutral frente a la Segunda Guerra Mundial, complicaron el panorama económico que pese a los esfuerzos industrialistas, seguía dependiendo de las divisas aportadas casi exclusivamente en el comercio exterior de granos y carnes.
La vieja alianza ideológica entre los militares y la curia, fomentada por el propio Perón, tornaba más peligroso el protagonismo de la Iglesia que contaba con una expresión política partidaria propia y excelentes contactos con oficiales superiores de las tres armas que parecían dispuestos a salir en defensa de Cristo Rey.
Todavía sonaban los ecos de la ruidosa procesión del 11 de junio, dos días después de Corpus Christi, que se había transformado en una manifestación política que culminó en el Congreso donde los católicos, enfurecidos por la sanción de la Ley de la Ley de “hijos naturales” y la ley de divorcio, arriaron la bandera argentina e izaron la insignia papal. En esas circunstancias se produjo el confuso episodio de la quema de una bandera argentina, que como en otras circunstancias de nuestra historia dio lugar a encendidas discusiones sobre lo accesorio y eludió el debate ideológico. Toda la semana del 11 al 16 de junio se fue en el debate sobre quién había quemado la bandera, símbolo sagrado e inmaculado para católicos y peronistas, tan católicos como los otros.
Lo cierto es que la sociedad argentina fue sometida a campañas oficiales y extraoficiales de contra información y no a un debate, largamente postergado sobre el rol de la Iglesia en nuestra sociedad.
Leyes imprescindibles para un país que se preciaba de moderno, como la de hijos naturales y el divorcio, aparecen sancionadas como provocaciones del gobierno peronista más que como avances de la civilización.
A eso de las nueve de la mañana del 16 de junio Perón recibió al general Lucero con un marcado gesto de preocupación. Perón sabía que estaba programado un desfile aéreo en desagravio a la bandera, pero Lucero sabía que ese desfile podía ser aprovechado para bombardear la Casa de Gobierno y a su principal ocupante y convenció al presidente para trasladarse a su despacho en el ministerio de Guerra cruzando la Avenida Paseo Colón.
Desde su nueva ubicación, a las 10 y media en punto, Perón pudo escuchar el sonido inconfundible de los aviones Abro Lincoln y Catalinas de la aviación naval comandados por el vicealmirante Toranzo Calderón y el ruido inesperado, nuevo en Buenos Aires que se estrenaba como la primera capital de Sudamérica en ser bombardeada por sus propias fuerzas armadas.
Los aviones, que habían partido de Punta Indio, llevaban pintadas en sus colas una ve corta y una cruz. El viva Cristo reemplazaba al viva Perón. Curioso slogan de alguien que sale a matar que recordaba a aquel fanático católico falangista, Millán de Astray, que llegó a pronunciar la metafísica frase: “Viva la muerte”.
En la plaza, además de los apurados transeúntes había algunas familias que se disponían a presenciar el desfile aéreo. Nunca imaginaron que la parada militar tuviera un carácter tan realista.
Las primeras bombas cayeron a unos pocos metros de la pirámide y el resto impactó sobre la Casa Rosada. Una de ellas destrozó a un colectivo repleto de escolares. Al enterarse de los hechos la CGT convocó a la Plaza a defender a Perón. Para las 18.15 eran cientos los descamisados que se reunieron a defender su gobierno en la histórica plaza cuando una nueva oleada de aviones espantó a las desconcertadas palomas y arrojó su mortífera carga de nueve toneladas y media de explosivos sobre la multitud. En la Plaza de mayo y sus alrededores quedaron los cuerpos de 355 civiles muertos y los hospitales colapsaron por los más de 600 heridos. Se había perpetrado el peor ataque terrorista de la historia argentina. Sus autores eran “respetables” militares y civiles que se frotaban las manos imaginándose el triunfo de un golpe militar que iba a volver a la “negrada” a los “cabecitas” a los lugares de los que nunca debieron haber salido. Pocos meses después ya con la “Revolución Libertadora” triunfante uno de los golpistas, el contralmirante Arturo Rial le recordó a un miembro del sindicato de trabajadores municipales: “Sepan ustedes que la revolución libertadora se hizo para que en este país el hijo del barrendero muera barrendero.”
Los autores de este brutal ataque nunca contaron con la capacidad de lucha y resistencia del pueblo argentino que, consciente de sus derechos adquiridos, no estaba dispuesto a perder lo que le había costado tanta sangre, sudor y lágrimas conseguir. Entre los autores intelectuales de aquel horror había varios civiles unidos no precisamente por el amor sino por el espanto que estaban dispuestos a provocar. Algunos de ellos eran el líder empresarial Raúl Lamuraglia, el socialdemócrata Américo Ghioldi, el radical unionista Miguel Ángel Zavala Ortiz, el conservador Oscar Vichi y los nacionalistas católicos Mario Amadeo y Luis María de Pablo Pardo
La versión de los asesinos barre con toda capacidad de asombro. Esto decía un volante de la “marina de guerra en operaciones” titulado increíblemente: “Responsabilidad de Perón y la C.G.T en la matanza de Plaza de Mayo”. El texto es el siguiente: “Comparando los acontecimientos con las declaraciones DEL PROPIO PERÓN, es fácil determinar quiénes son los culpables de la matanza de civiles, durante los bombardeos de la Marina de Guerra.
La Marina de Guerra se sublevó, enviando al Gobierno un ultimátum de rendición. Al rechazar ese ultimátum y apelar al Ejército, el Gobierno se colocaba en actitud beligerante. Desde ese momento dos fuerzas militares lucharían. Perón sabía que la Marina no salía a “desfilar”, sino a combatir a muerte.
¿Por qué motivo, entonces, Perón permitió que la C.G.T., con criminal inconsciencia, convocaran al Pueblo a Plaza de Mayo…?
¿Cómo es posible que un jefe de Estado, sabiendo que su Sede sería bombardeada, no tratara inmediatamente de evacuar la población civil…?
¿Cómo es posible que los dirigentes de la C.G.T. hayan sido tan criminales como para llevar a la gente al matadero, sabiendo que con palos no se puede hacer frente a aviones ni a ametralladoras…?
Perón mismo lo ha dicho: Nosotros tuvimos conocimiento de la rebelión y de sus planes unas horas antes…¡Y conociendo la rebelión y los planes de bombardeo, Perón hace que la C.G.T. convoque a su querido “pueblo” a Plaza de Mayo para ser quemado! Una sola cosa explica esta infamia: Perón creyó que a la vista del Pueblo, la Marina de Guerra desistiría de sus propósitos. Es decir, que una vez más, Perón utilizó a los trabajadores como escudo de sus designios…”
Si hasta aquí el lector se quedó sin palabras, prepárese para lo que viene: “Si los radicales o “los clericales” hubieran invadido la casa de Gobierno, Perón hubiera tenido derecho a convocar a la C.G.T. : Hubieran sido dos fuerzas civiles combatiendo en igualdad de condiciones. Pero, desarrollándose la lucha entre FUERZAS MILITARES, convocar al pueblo indefenso al teatro de las operaciones ¡¡Es criminal, infame, cobarde y ruin!! Y la C.G.T. que se prestó para esa carnicería, es conjuntamente con Perón, responsable de esa canallada ante la clase trabajadora. No lo olvidará jamás el Pueblo…”
Tras concretar su masacre, los pilotos que habían demostrado su total desprecio por la vida humana ametrallando a columnas enteras de trabajadores, volaron hacia el Montevideo donde recordaron repentinamente que existían los derechos humanos, particularmente el de asilo.
Perón habló esa noche por la cadena nacional de radio y televisión. En los pocos televisores que había en la Argentina se pudo ver a un Perón desencajado, dolido que decía: “…lo más indignante es que hayan tirado a mansalva contra el pueblo (…) Es indudable que pasarán los tiempos, pero la Historia no perdonará jamás semejante sacrilegio. (…) Nosotros, como pueblo civilizado, no podemos tomar medidas que sean aconsejadas por la pasión, sino por la reflexión (…) Para no ser criminales como ellos, les pido que estén tranquilos; que cada uno vaya a su casa (…) les pido que refrenen su propia ira; que se muerdan, como me muerdo yo, en estos momentos, que no cometan ningún desmán. No nos perdonaríamos nosotros que a la infamia de nuestros enemigos le agregáramos nuestra propia infamia (…) Los que tiraron contra el pueblo no son ni han sido jamás soldados argentinos, porque los soldados argentinos no son traidores ni cobardes, y los que tiraron contra el pueblo son traidores y cobardes. La ley caerá inflexiblemente sobre ellos. Yo no he de dar un paso para atemperar su culpa ni para atemperar la pena que les ha de corresponder. (…) El pueblo no es el encargado de hacer justicia: debe confiar en mi palabra de soldado (…) Sepamos cumplir como pueblo civilizado y dejar que la ley castigue…”.
Esa misma noche grupos de peronistas, que veían detrás de la intentona el apoyo eclesiástico, quemaron las principales iglesias de Buenos Aires y la propia Curia metropolitana. Santo Domingo, San Francisco, San Nicolás de Bari, San Miguel Arcángel, la Piedad, la Merced, San Ignacio y la Curia
Un hombre de la Libertadora reconoce que: “Con todo lo arbitrario que fue el dictador, tengo y he tenido siempre para mí que el incendio de los templos históricos de Buenos Aires no fue una obra que deba considerarse típica de su idiosincrasia. El incendio de los templos, absurdo, ilógico e inexplicable en el medio argentino, aun dentro de la aberración de la dictadura, es, en cambio, un hecho común como medio de acción de los rojos españoles, incendiarios de profesión.”
Palabras que pronunciara Juan Domingo Perón por cadena nacional de radio y televisión aquel 16 de junio de 1955.
“Lo más indignante es que hayan tirado a mansalva contra el pueblo (…) Es indudable que pasarán los tiempos, pero la Historia no perdonará jamás semejante sacrilegio. (…) Nosotros, como pueblo civilizado, no podemos tomar medidas que sean aconsejadas por la pasión, sino por la reflexión (…) Para no ser criminales como ellos, les pido que estén tranquilos; que cada uno vaya a su casa (…) les pido que refrenen su propia ira; que se muerdan, como me muerdo yo, en estos momentos, que no cometan ningún desmán. No nos perdonaríamos nosotros que a la infamia de nuestros enemigos le agregáramos nuestra propia infamia (…) Los que tiraron contra el pueblo no son ni han sido jamás soldados argentinos, porque los soldados argentinos no son traidores ni cobardes, y los que tiraron contra el pueblo son traidores y cobardes. La ley caerá inflexiblemente sobre ellos. Yo no he de dar un paso para atemperar su culpa ni para atemperar la pena que les ha de corresponder.  (…) El pueblo no es el encargado de hacer justicia: debe confiar en mi palabra de soldado (…) Sepamos cumplir como pueblo civilizado y dejar que la ley castigue…”

Juan Domingo Perón
 
Crónica del diario La Nación el 17 de junio de 1955
Los tres aparatos de la Marina de Guerra que volaban sobre la Casa de Gobierno y el Ministerio de Guerra arrojaron mortíferas bombas sobre la sede gubernamental, sobre la plaza y el elevado edificio del Ministerio de Ejército, en la calle Azopardo.
Una de las bombas cayó de lleno sobre la Casa de Gobierno. Otra alcanzó un trolebús repleto de pasajeros que llegaba por Paseo Colón hasta Hipólito Yrigoyen. El vehículo se venció sobre el costado izquierdo, sus puertas se abrieron y una horrenda carga de muertos y heridos fue precipitada a la calle. Una tercera bomba tocó la arista nordeste del cuboide edificio del Ministerio de Hacienda, despidiendo pesados trozos de mampostería.
Junto con el mortal estrépito de las bombas prodújose una intensa lluvia de esquirlas y menudos trozos de vidrios. La violencia de la expansión del aire con la explosión provocó la rotura instantánea de centenares de vidrios y cristales en todos los edificios de ese sector céntrico. Al mismo tiempo restallaron los cables rotos de los trolebuses y mientras se oía el brusco aletear de millares de palomas que alarmaban la plaza, se escuchaban los ayes y lamentos de docenas de heridos.
Fue un momento de indescriptible y violenta sorpresa. Los cronistas que se hallaban en la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno vieron desplomarse el techo de la amplia oficina. Cayeron arañas sobre la mesa de trabajo y las máquinas de escribir fueron acribilladas con trozos de mampostería y vidrios. Gateando para sortear las nuevas explosiones salieron de la Casa de Gobierno, tropezando con los soldados de la guardia de Granaderos que se precipitaban por los corredores a reforzar las guardias, y se dirigieron al edificio del Ministerio de Ejército, pasando entre coches destrozados, cadáveres yertos, heridos clamantes y ramas de árboles desgarradas.

La Nación, 17 de junio de 1955. En: Julio Godio, La caída de Perón (de junio a setiembre de 1955), vol. 1. Biblioteca política argentina nro. 115, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1985. 

jueves, 13 de junio de 2013

Relevo en el uso de armas

Soldados soviéticos se turnan para usar el fusil.
Película Enemy at the Gates


martes, 9 de abril de 2013


Cuál es la última comida que eligen los condenados a muerte

Un fotógrafo norteamericano recopiló en una serie de imágenes las curiosas elecciones de los convictos norteamericanos; una reflexión sobre la inutilidad y la violencia de la pena capital
Por Sol Amaya  | LA NACION

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1570766-proyecto-last-meal

Un vaso de jugo de naranja, una hamburguesa con queso y papas fritas, un café negro, dos bochas de helado de menta granizada. No es el menú de una cadena de comidas rápidas. Se trata del último plato que eligieron algunos condenados a muerte antes de ser ejecutados.
No es, en general, una decisión al azar y sin reflexiones. Por el contrario, el ritual de la última comida es tal vez uno de los momentos más importantes en la vida de un condenado a la pena capital. Jonathon Kambouris , un fotógrafo norteamericano, investigó cuáles fueron las elecciones de los sentenciados en los Estados unidos y presentó los resultados de su trabajo en una serie de imágenes bajo el nombre de The Last Meals Project.
"Todo comenzó la mañana del 12 de junio de 2001. Leí un artículo en el periódico local sobre la ejecución de Timothy McVeigh . La nota describía los momentos finales previos a la ejecución y cuál fue su última comida. Cuando leí que McVeigh eligió dos bochas de helado de menta granizada como su última comida, inmediatamente sentí un escalofrío que me corría por la espalda", cuenta Kambouris a LA NACION.
 
Ted Bundy es uno de los condenados a muerte que Kambouris sumó a su proyecto. El asesino serial eligió como su última comida un bife, huevos, croquetas de papas fritas y café. Foto: Captura de www.lastmealsproject.com
McVeigh fue el autor de un atentado contra el edificio federal Alfred P. Murrah en Oklahoma City en1995, en el cual murieron 168 personas.
Para el fotógrafo, la elección de la última comida es en sí "un acto de honestidad y verdad", un ritual aún más importante que las últimas palabras del condenado, un momento en el que se manifiesta lo más básico de la condición humana.

La elección de la última comida es en sí "un acto de honestidad y verdad"
En EEUU., la pena de muerte es legal en 35 estados, usada regularmente en 12 y está siendo reconsiderada en otros 11 "debido a los altos costos que le genera al Estado y la inefectividad a la hora de prevenir el crimen", dice Kambouris.
Texas es el estado con mayor cantidad de ejecuciones desde la reinstauración de la pena de muerte en 1976. Desde entonces y hasta abril de 2009, en Texas se ejecutó a 437 personas.
Para ver el trabajo completo de Jonathon Kambouris, ingresá al sitio web de The Last Meals Project .
El objetivo de The Last Meals Project , más allá de dar a conocer los detalles curiosos de este ritual, es cuestionar cuál es la función de la pena de muerte y si sirve realmente a la sociedad.

El último deseo gastronómico

La imagen que encabeza The Last Meals Project es la del famoso asesino serial Ted Bundy, ejecutado en la silla eléctrica en enero de 1989. Bundy solicitó como su última comida un bife, hash browns (una especie de croqueta de papas fritas), huevos y un café.
En cambio Karla Faye Tucker eligió algo más natural: una ensalada con salsa "Ranch", un durazno y una banana. Tucker fue condenada a la pena capital por asesinar a una pareja durante un robo. En 1998 recibió la inyección letal.
"Me parece que las elecciones más interesantes son las que tienen que ver con algún tipo de introspección en la mente de estos asesinos condenados", sostiene Kambouris.

Curiosas elecciones

No todos eligen comida. Aileen Carol Wuornos, una mujer que mató a siete hombres, pidió apenas un café negro antes de ser ejecutada en 2002. Gerard Lee Mitchell, también condenado por homicidio, solicitó caramelos. Jonathan Wayne Nobles, acusado de matar a dos personas, pidió que le dieran el sacramento de la eucaristía antes de ser ejecutado. Por su parte, Odell Barnes Jr, que recibió la pena de muerte por el homicidio de una mujer, escribió cuatro palabras en el papelito en el que debía poner su elección para la última comida: "Justicia, igualdad, paz mundial".
La posibilidad de elección tiene un límite: las comidas no pueden costar más de 40 dólares y deben poder comprarse localmente. De esta manera se evitan pedidos "extravagantes" que demoren la ejecución y generen mayores gastos al Estado.

Una reflexión sobre lo inútil de la pena de muerte

La pena máxima más utilizada en los Estados Unidos hoy es la inyección letal. Los químicos de los que está compuesta son tiopental sódico, que tiene un efecto sedante, bromuro de pancuronio, un relajante muscular que hace colapsar el diafragma y los pulmones, y cloruro de potasio, que detiene el corazón.
Los datos recabados por Kambouris explican que el convicto ejecutado con esta técnica es declarado muerto aproximadamente a los siete minutos. El costo de esta inyección es de 86,08 dólares. El verdugo, según la investigación, cobra 150 dólares por ejecución y la ley le permite mantener el anonimato.
Según cuenta Kambouris, basándose en datos de Amnistía Internacional y departamentos de justicia de diferentes estados, el gobierno norteamericano "gasta más de 100 millones de dólares al año en la búsqueda de la ejecución de un puñado de convictos".

El verdugo cobra 150 dólares por ejecución y la ley le permite mantener el anonimato
"¿Qué pasaría si toda esa energía e inversión financiera fuera invertida en educación y mejores opciones para los niños para evitar que caigan en la pobreza y el crimen?", se pregunta el fotógrafo. Para explicar este punto, Kambouris recuerda el caso de Dominique Jerome Green, un joven ejecutado en 2004. "Él era culpable y merecía estar en prisión, pero la humanidad también es culpable del abandono que vivió este hombre los años anteriores a que fuera condenado a muerte por asesinato", sostiene. "Este chico no tenía buenas opciones en la vida. Era pobre, afro americano y no tenía padre. Tenía una madre con una grave enfermedad mental, se vio forzado a mantener a su hermano desde muy joven en una ciudad muy violenta en Texas".
Lo que más le llamó la atención a Kambouris en este caso, es la cantidad de personas a favor y en contra de la pena de muerte que debatieron acaloradamente este caso. "Me parece muy llamativo que nadie se haya interesado en esta persona hasta que fue condenada a muerte", plantea el fotógrafo. Y se pregunta: "¿Qué hubiera pasado si este mismo esfuerzo se hubiera puesto antes? ¿Hubiera sido un mejor disuasivo para evitar el crimen?"..
La pena de muerte en el mundo
. Al menos 676 personas fueron ejecutadas en 20 países en 2011, excluida China.
. Al menos 18.750 personas estaban condenadas a muerte a finales de 2011.
. El número de países abolicionistas en la ley o en la prácticia asciende a 141, mientras que el de retencionistas es de 57.
. La mayoría de las ejecuciones tuvieron lugar en Arabia Saudí (al menos 82), Corea del Norte(al menos 30), China (miles), Estados Unidos (43), Irak (al menos 68), Irán (al menos 360),Somalia (10) y Yemen (al menos 41).
. China ejecutó a más personas que el resto del mundo en su conjunto; se desconoce el verdadero alcance de la aplicación de la pena de muerte en este país al ser estos datos un secreto de Estado.
. En Oriente Medio, el número de ejecuciones confirmadas aumentó en casi un 50 por ciento respecto al año anterior, debido al fuerte incremento en Arabia Saudí, Irak, Irán y Yemen. Hay noticias de que en Irán se habrían producido un gran número de ejecuciones sin confirmar o secretas, lo que que llevaría incluso a duplicar el número de ejecuciones notificadas.
. Estados Unidos fue el único país del continente americano que ejecutó en 2011.
. Bielorrusia fue el único país de Europa y de la antigua Unión Soviética que llevó a cabo ejecuciones en 2011.
. Al menos tres personas fueron ejecutadas en Irán por delitos cometidos cuando eranmenores de 18 años de edad, en flagrante violación del derecho internacional.
. Se sabe que se han llevado a cabo ejecuciones públicas en Irán, Corea del Norte, Arabia Saudí y Somalia.

Fuente: Amnistía Internacional

viernes, 22 de marzo de 2013

La Peste Nera

Dos fragmentos breves de un documental largo

Fragmento de "El Navegante, una odisea en el tiempo". Ver en Youtube

Película que narra la travesía a rtavés del tiempo de un grupo de personas durante la peste, siguiendo el sueño de un niño, para escapar de su destino.

Religiones en el mundo hoy


Fuente: La Nación

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Una epidemia de cólera y los mapas de John Snow



Una epidemia de cólera y los mapas de John Snow
Futuro, 11 de julio de 2009
Por Matias Alinovi

La intervención magistral de un médico inglés, el doctor John Snow, en la epidemia de cólera que ocu-rrió en Londres, en 1848, condujo a un cambio de paradigma: de la teoría del miasma a la epidemiología estadística.

John Snow nació en York, Inglaterra, en 1813, el primero de nueve hijos. Su infancia transcurrió en un barrio estimulantemente pobre, siempre en peligro de inundación debido a la proximidad del río Ouse. Fue aprendiz de William Hardcastle, un cirujano de Newcastle-upon-Tyne, y después pasó a ejercer como cirujano de las minas de carbón en las que trabajaba su padre.
Pero lo que nos interesa aquí es que Snow era un escéptico de la por entonces dominante –puede pare-cer increíble– teoría del miasma, la creencia de que el origen de todo mal epidémico era un aire malig-no, el miasma, que surgía de las entrañas de la tierra y viajaba contagiando la enfermedad a quien lo respirara.

Y sus observaciones permitieron no sólo comprender el modo en que se transmitía la enfermedad, pro-bar su desde siempre sospechada conexión con el agua, sino que su capacidad deductiva, su inteligencia activa, se convertiría en paradigma, en método deductivo aplicable a toda epidemia.

LAS FUENTES

Snow desconocía el mecanismo por el que se transmitía la enfermedad. Sospechaba, sin embargo, que el cólera no era el resultado de un fenómeno telúrico o de una particular conjunción de los astros, sino de un agente patógeno capaz de propagarse bajo determinadas condiciones. Perfecto hermeneuta de la crónica de la epidemia, para corroborar sus sospechas acudió a las fuentes, las estudió, las interrogó.
Esas fuentes eran los relatos de los soldados ingleses que habían combatido en la India, donde la enfer-medad era endémica, las crónicas de los doctores que habían atendido casos durante los brotes epidé-micos anteriores en la ciudad de Londres, las anotaciones de los médicos rurales. Y esas lecturas fueron formando una convicción.

El primer paso en la refutación de la teoría del miasma consistió en probar que la enfermedad podía comunicarse de un individuo a otro. Incansablemente, analizando infinitas situaciones, Snow fue cons-truyendo evidencia. La conclusión de esa primera compilación de casos, que provienen de las crónicas y de su propia experiencia, es como sigue: “Sería fácil, examinando los diarios médicos y los trabajos que han sido publicados sobre el cólera, citar muchos casos similares al anterior como para llenar un gran volumen. Pero los casos mencionados constituyen un indicio suficiente para mostrar que el cólera pue-de ser comunicado del enfermo al sano; porque es bastante imposible que aun una décima parte de estos casos de enfermedad consecutiva puedan haberse sucedido por mera coincidencia, sin estar co-nectados como la causa y el efecto”.

Después, Snow debía probar que el cólera no se transmitía a través de los miasmas. Si el cólera no es una enfermedad miasmática, si no se contagia por el aire, estar presente en la misma habitación que un enfermo no necesariamente deberá conducir al contagio. “Además de los hechos mencionados ante-riormente, que demuestran que el cólera se transmite de persona a persona, hay otros que muestran que, en primer lugar, estar presente en la misma habitación que el paciente, y asistirlo, no necesaria-mente expone a una persona al veneno mórbido; y, en segundo lugar, que no siempre es necesario que una persona deba estar muy cerca de un paciente de cólera para contraer la enfermedad, como si la producción de materia mórbida pudiera ser transmitida a distancia.”

¿Y ENTONCES?

¿Y cómo se propaga el cólera? Según Snow, la misma patología de la enfermedad lo indica. “De todo lo que he podido aprender del cólera, tanto a través de mis propias observaciones como por las descrip-ciones de otros, concluyo que el cólera comienza invariablemente con la afección del sistema digestivo.” Snow entiende, correctamente, que si la enfermedad fuera anunciada por la fiebre o por cualquier otro desorden general, entonces nada podría decirse acerca del modo en que el veneno mórbido ha ingresa-do en el cuerpo, si a través de los pulmones, o de la sangre, o de cualquier otro modo. Pero si la primera manifestación, invariable, de la enfermedad es una afección del sistema digestivo, debe concluirse que es a través de ese sistema que la enfermedad penetra en el cuerpo. Y entonces Snow decide probar que todos los otros síntomas del cólera son producto de la pérdida de agua, de la deshidratación.

Después se concentra entonces en el análisis de las condiciones de vida de las familias más pobres, y allí encuentra nueva evidencia que viene a confirmar sus hipótesis. “El señor Baker, de Staines, que asistió 260 casos de cólera y diarrea en 1849, principalmente entre los pobres, me informó en una carta con la que me favoreció en diciembre de aquel año, que cuando los pacientes mojan las sábanas involuntaria-mente la enfermedad evidentemente se propaga. Es entre los pobres, donde toda una familia vive, duerme, cocina, come y lava en una misma habitación, que se ha visto propagarse el cólera una vez introducido, y más aún en aquellos lugares denominados lodginghouses, en los que varias familias se hacinan en una sola habitación.” Pero a sus capacidades de hermeneuta, Snow agregó la determinación del hombre de acción.

EL POZO DE BROAD STREET

“El más terrible brote de cólera que ha ocurrido en este reino –escribe Snow– es, probablemente, el que tuvo lugar en Broad Street, Golden Square, y las calles adyacentes, hace unas semanas. Dentro de un radio de 250 metros del lugar donde se unen la calle Cambridge y la calle Broad, hubo más de quinientos ataques mortales de cólera en 10 días. La mortandad en esta zona limitada probablemente iguala cual-quiera de las que ocurrieron en el país, incluso por la plaga.”
En menos de 6 días ocurre la deserción de las tres cuartas partes de la gente que vive cerca de aquella intersección de calles. Snow acude al lugar para estudiar la situación, y el primer dato que recoge es la alta frecuentación de la bomba de agua de la calle Broad. “En cuanto conocí mejor la situación y el al-cance de esta irrupción de cólera, sospeché que existía alguna contaminación de las aguas de la muy frecuentada bomba de la calle en Broad Street, cerca del final de la calle Cambridge [...] Al dirigirme al lugar, encontré que casi todas las muertes habían tenido lugar dentro de una corta distancia de la bom-ba.”

Y entonces, aquel hombre que hasta entonces ha acumulado evidencias y ha investigado la enfermedad en silencio, se activa y entra magistralmente en acción. “Me entrevisté con la Junta de Custodios de la parroquia de St. James, en la noche del jueves 7 de septiembre, y les expuse las circunstancias mencio-nadas. En consecuencia de lo que les dije, la manija de la bomba fue arrancada al día siguiente.”
Pasado el brote fatal de Broad Street, Snow tomó un mapa de Londres y marcó las muertes de las que tenía noticia. Su intención era ilustrar cómo la mortandad se había centrado en torno de la bomba. Lo cierto es que a ese mapa siguieron otros, que condujeron a Snow a un nuevo descubrimiento trascen-dente, y a una nueva y extraordinaria confirmación de sus hipótesis. De sus mapas, Snow creyó enten-der que de las dos compañías de agua que por entonces tomaban el agua del Támesis y la distribuían por Londres, una entregaba el agua a hogares con una incidencia mayor de casos de cólera.
Y entonces se puso a estudiar la historia de las compañías, y descubrió que entre 1832 y 1849 se habían producido muchos cambios en el abastecimiento de agua de Londres. Que la Empresa de Agua South-wark se había unido con la Compañía de Agua del Sur de Londres, para formar una nueva compañía, la Southwark y Vauxhall. Descubrió también que las antiguas plantas del puente de Londres habían sido suprimidas, y que ahora la empresa unida tomaba su suministro del Támesis en un lugar llamado Batter-sea Fields, mientras que la otra empresa, Lambeth, había seguido obteniendo su suministro en el mismo lugar de siempre.

Snow comprendió que tras esos cambios, una de las dos compañías, la Lambeth, tomaba el agua sobre el Támesis más arriba del lugar en el que habían comenzado a descargarse las aguas servidas a partir de 1848, mientras que la otra compañía lo hacía más abajo. Esa nueva distribución de tomas y descargas había sido el factor determinante de la mortandad.

Snow lo supo todo sobre el cólera, salvo qué lo causaba. Por eso, en sentido estricto, la teoría del mias-ma moriría científicamente –microscópicamente– un cuarto de siglo después de la intervención de Snow, con la teoría del germen, de Koch y de Pasteur.

1.Explique que relación tiene el artículo con la Revolución Industrial
2.Investigue más sobre el Cólera. ¿Por que cree que apareció esta epidemia justo en Londres, en 1848?
3.Explique de qué forma John Snow detecó el origen de la peste y la forma de solucionar el pro-blema. ¿Se relaciona esto con los procesos históricos estudiados en relación ala Revolución In-dustrial? ¿De qué manera?

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2179-2009-07-11.html

domingo, 11 de septiembre de 2011

LA EXPANSIÓN EUROPEA: EXPLORAR, DESCUBRIR, CONQUISTAR


LA EXPANSIÓN EUROPEA: EXPLORAR, DESCUBRIR, CONQUISTARLA EXPANSIÓN EUROPEA: EXPLORAR, DESCUBRIR, CONQUISTAR

OBJETIVOS DEL TRABAJO

Durante el proceso de expansión de los siglos XV y XVI, los europeos tomaron contacto con realidades geográficas y culturales hasta entonces desconocidas.
Las fuentes que se presentan tienen como objetivo dar información so­bre esa expansión y, en particular, sobre las diferentes etapas en que se de­sarrolló.
Aunque a primera vista explorar, descubrir y conquistar parezcan accio­nes equivalentes, ellas permiten identificar tres etapas distintas del proceso de expansión europea. Conocer las características de cada una de ellas te permitirá comprender mejor el proceso histórico que vivieron los europeos en los siglos XV y XVI y que originó la formación de una economía-mundo.

PLAN DE TRABAJO

1. Dibujen un esquema en el que se representen las distintas zonas comerciales (europeas y extraeuropeas) del nuevo mercado mundial, la producción de cada zona y los productos intercambiados entre cada una de ellas.

2. Respondé:

a ¿La expansión ultramarina europea del siglo XVI puede ser considerada como el primer proceso de globalización económica?
b ¿Todos los habitantes del globo se pusieron efectivamente en contacto?
c ¿Qué similitudes y diferencias encuentran con el proceso de globalización económica actual?

3. Teniendo en cuenta las definiciones dadas en la fuente 1, identifica en qué etapas del proceso de expansión se puede ubicar cada una de las situa­ciones que narran las demás fuentes.

3. Señala en las fuentes los fragmentos que se relacionan con los siguientes temas desarrollados en el texto sobre UN MERCADO MUNDIAL y una ECONOMÍA-MUNDO:

· las nuevas rutas comerciales;
· la participación de las monarquías en los viajes de exploración y des­cubrimiento;
· la rivalidad entre España y Portugal;
· la participación de los burgueses en los viajes de exploración y descu­brimiento;
· el impacto de los descubrimientos geográficos en los hombres euro­peos.

4. Responde la siguiente pregunta: ¿qué relación te parece que existió entre conquistar, descubrir y explorar?

3. ¿Qué aspectos de la formación de la economía-mundo describen las fuentes? En tu respuesta tené en cuenta los mundos aislados mencionados los viajes que los pusieron en contacto.

TÉCNICAS DE TRABAJO

ORIENTACIONES PARA EXTRAER INFORMACIÓN DE DOCUMENTOS ESCRITOS

El historiador que estudia el pasa­do obtiene información a partir de diferentes tipos de fuentes. Las fuentes primarias son los testimo­nios dejados por los contemporá­neos a los hechos estudiados, que el historiador consulta. Desde que los hombres inventaron la escritu­ra, los documentos escritos son una de las formas más importan­tes en las que han llegado hasta nosotros esos testimonios. Por eso, en los trabajos de investiga­ción, deberás analizar, sobre to­do, documentos escritos. Para extraer información de estas fuentes primarias, es necesario hacerles preguntas. Los documen­tos responden a las preguntas que les hace el historiador y que son de interés para el tema que está estudiando. Un mismo docu­mento puede responder a muy di­ferentes preguntas. En este libro los documentos es­critos te permitirán confrontar muchas de las afirmaciones realzadas en el texto, con los testimonios de los hombres contemporá­neos del proceso estudiado.

UN MERCADO MUNDIAL

La expansión marítima europea, el descubrimiento de nue­vas tierras y los adelantos en las técnicas de navegación pusieron en contacto distintos continentes y provocaron que las econo­mías de las diversas regiones fueran vinculándose, lentamente, en forma cada vez más estrecha. Así, poco a poco, el mercado disponible para los intercambios mercantiles se expandió por to­do el globo terrestre. En este mercado mundial, cada zona se es­pecializó en la producción de algunos bienes que eran intercam­biados por los comerciantes europeos. América, por ejemplo, se especializó en la producción de metales preciosos que eran uti­lizados por los europeos como moneda. En el interior de Europa, la zona oriental se dedicó a la producción de ganado y, funda­mentalmente, de cereales que, trasladados desde el mar Báltico a los puertos del Atlántico, eran consumidos por la población de las ciudades de Europa occidental. Estas últimas, por su parte, se fueron especializando en la-producción de manufacturas, sobre todo textiles, y en las actividades mercantiles y financieras. La zona del Mediterráneo, que hasta ese momento constituía el nú­cleo más dinámico del comercio europeo, continuó produciendo vinos, cereales, aceites, sal, manufacturas textiles de lujo, pero lentamente fue perdiendo importancia como centro de inter­cambios frente a los países del norte de Europa.
Fuera de Europa, el impacto de la expansión europea fue diferen­te en cada zona. En Oriente, el contacto con los mercaderes europeos no afectó la organización económica ni política de los Estados exis­tentes. Por el contrario, en América, la extracción de metales preciosos y el desarrollo de la actividad comercial provocó la destrucción de las culturas originarias. En África, la extracción de oro y la captura de na­tivos que luego eran vendidos como esclavos tuvo un fuerte impacto negativo entre los pueblos aborígenes.
Hacia fines del siglo XVI, holandeses, ingleses, franceses, dane­ses, suecos y alemanes se instalaron en distintas regiones de Amé­rica, África y Asia. Los nuevos colonizadores crearon compañías comerciales que contaron con el apoyo de los respectivos Estados europeos y a través de ellas organizaron y explotaron los mercados coloniales. Cada Estado europeo buscó explotar una zona determi­nada y las rutas que conducían hasta allí. Los territorios controla­dos fueron denominados colonias y el país que los controlaba fue considerado su metrópoli. En los primeros tiempos, las colonias sólo podían comerciar con sus respectivas metrópolis.

¿Qué es una economía-mundo?

La expansión europea de los siglos XV y XVI llevó a la formación de una eco­nomía-mundo. Por primera vez en la historia se ponían en contacto todos los continentes. Regiones del planeta que nunca se habían conectado o que lo habían hecho de manera casual o discontinua comenzaron a establecer vín­culos más permanentes. La fuerza que impulsó esta integración fue la búsqueda de nuevas rutas comerciales por parte de los europeos. Estas empresas, surgidas del interés particular de grupos de comerciantes, contaron con el apoyo de los Estados.
La formación de una economía-mundo no debe hacernos pensar en que se produjo una integración económica entre todas las regiones del planeta. Por el contrario, cada Estado trataba de manejar con exclusividad las rutas comerciales, evitando la presencia de competidores. De este modo, se fueron < formando espacios económicos cerrados. En cada uno de ellos, una potencia comercial europea actuaba como el centro organizador de ese espacio. Las regiones de África, Asia o América que se incorporaban a esas rutas comer­ciales se convertían en periferias de esos centros.
Hasta el siglo XV, el planeta estaba habitado por grupos humanos que vivían separados unos de otros por barreras naturales que no podían superar, como mares, océanos, montañas o desiertos. Las rutas comerciales que establecieron los europeos occidentales permitieron integrar progresivamente a esos pueblos en una economía-mundo.

FUENTES

Fuente I.

Según el diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española (vigésima edición, 1984), el significado de los tres verbos es el si­guiente:
Explorar: (tomado del latín explorare) observar, examinar, practicar un reco­nocimiento.
Descubrir: (tomado del latín discooperire) hacer evidente; hallar lo que esta­ba ignorado o escondido.
Conquistar: (tomado del latín conquistare) ganar, mediante acción de gue­rra, un territorio, población, posición.

Fuente 2.

"Joao Gonçalves Zarco y Tristao Vaz Teixeira, dos navegantes que habían salido por indicaciones de don Enrique en el primero de sus impulsos poco menos que locos, fueron desviados de las costas africanas, y en su ca­mino encontraron la isla que recibió el nombre de Porto Santo. [...]. Con el descubrimiento de Porto Santo [...] todos los auxiliares y agentes del príncipe se agitaron. Partió una nueva expedición. [...]. Mirando hacia el sur, los pobladores de Porto Santo descubrieron a lo lejos una neblina que no se apartaba de cierto punto del horizonte. Allí había tierra. Y la buscaron. Era otra isla. [...]. Era una nueva realidad geográfica: era un espesísimo bosque de cedros rodeado de un vergel: era la isla de Madeira. [...]. Madeira llegó a ser el encanto de don Enrique y la delicia de Portugal. Llegaban los vinos de Ma­deira a las mesas de la aristocracia. Empezó una transformación en las cos­tumbres, porque con esos vinos llegaba una novedad culinaria: las confituras. Antes, el sobrio portugués bebía vino recio de la tierra y para el postre se contentaba con las frutas de sus huertos. Pero el azúcar de las islas necesita­ba aplicación industrial y fue empleado en conservas."
(Carlos Pereyra: La conquista de las rutas oceánicas, Editorial Porrúa, Méxi­co, 1986. Págs. 8-10).

Fuente 3.

"Los reyes tenían sobre los hombros el sitio de Málaga. Después empezó la campaña de Valencia. Y llegó el momento final de la lucha: el cer­co y la toma de Granada. Hasta entonces todo había sido promesas por una parte y esperanzas por la otra. Pero se cumplió el plazo decisivo. Colón esta­ba ante la mesa donde habrían de firmarse las capitulaciones. Pedía lo mis­mo que había pedido antes en Portugal y que don Juan II rechazó con un mo­nosílabo concluyente. Colón imponía como condición precisa que se le diese el almirantazgo perpetuo del mar Océano, para su vida y después para la de todos sus herederos y sucesores. Debía dársele además virreinato y goberna­ción de todas las islas y tierras firmes [...]. De todas las mercaderías, tales co­mo oro, plata, perlas, piedras preciosas y especiería [...] correspondería un dé­cimo al almirante, virrey y gobernador. [...]".
(ídem anterior, páginas 59-60).

Fuente 4.

"No hubo necesidad de que la reina se privase de joya alguna pa­ra armar las naves de Colón. Luis de Santángel prestó los fondos necesarios. Pero parece que no los dio de su fortuna particular. Santángel era funcionario de la Corona de Aragón, y el descubrimiento iba a hacerse por cuenta y ries­go de la Corona de Castilla. El agente de la corona rica auxiliaba a la corona pobre. [...] Pero debe advertirse que Luis de Santángel era más rico que la ri­ca corona. [...] Santángel llevaba su tesoro en la sangre. Tenía la habilidad de cobrar intereses sobre el dinero que prestaba [...]".
(ídem anterior, página 61).

Fuente 5.

"Existía la certidumbre de las islas oceánicas. Diariamente se acercaban a Colón personas que le animaban y que confirmaban los funda­mentos de su empresa. Uno de los testimonios más interesantes es el de Arias Pérez, el hijo de Martín Alonso Pinzón. Arias Pérez se expresaba dicien­do: "que estaba este testigo en Roma, con mercadería de su padre, y que ese año su padre fue a Roma y que estando un día en la biblioteca del Papo gracias a que era conocido de un gran cosmógrafo familiar del Papa, el cos­mógrafo le enseñó mapas del mundo. Allí, este testigo y su padre fueron in­formados de las tierras que estaban por descubrir; y el cosmógrafo le alo a Martín Alonso una escritura de la biblioteca del Papa Inocencio VIII que era de algún mapa de los centenares que había. [...]".
(ídem anterior, página 65).

Fuente 6.

Algunas de las peripecias de la primera expedición al Oriente se conocen según el Roteiro da viagem que em descubrimiento da Inda pelo Cabo de Boa-Esperança fez dom Vasco da Gama en 1497. "Un sábado, que fue 8 de junio, los expedicionarios perdieron de vista la capilla de Rastello, último punto de tierra firme portuguesa. Cinco mortales meses tardaran los navíos en llegar a las tierras meridionales ce. continente africano y arribaron a la bahía de Santa Elena. [...] Vasco da Gama saltó a tierra para tomar la altura del Sol. Porque como el uso del astrolabio para la navegación hacia poco tiempo que se aprovechaba, los marinos de este reino no confiaban mucho en su operación cuando la ejecutaban a bordo por causa del movi­miento. El 9 de noviembre de 1497 marcaron la posición del lugar en el ma­pamundi: la bahía de Santa Elena, o los 33 grados de latitud sur. Éste era el último punto de la costa africana hasta donde habían llegado los portugue­ses. De allí en adelante todo iba a ser nuevo. [...].
Gama logró salvar el temible Cabo, sobreponiéndose al enloquecimiento de las agujas de la brújula. Después, siguiendo la costa oriental de África, llegó a Melinde [...]. Allí, el navegante portugués o, lo que es igual Europa, se puso en manos del arte de los orientales, para que la experiencia de los árabes diri­giese a los exploradores que intentaban por primera vez atravesar el mar In­dico, llegando a Calicut bajo el soplo seguro del Monzón.
(ídem anterior, páginas 90-92).

Fuente 7.

"En 1500 Alvares Cabral partió de Lisboa para la India y llegó an­tes al Brasil. ¿Casualidad o designio? Dicen algunos escritores portugueses que en la corte de don Juan II se tenía conocimiento positivo de la existencia de tierras oceánicas situadas dentro de la zona de ampliación (a la establecida por el tratado de Tordesillas) pedida y conseguida. [...] La navegación a vela se hace en zigzag. Y la de Europa al extremo sur del África -sobre todo la que tenía por objetivo dar vuelta el Cabo de Buena Esperanza- trazaba ese zigzag sobre un arco que era tanto más ventajoso cuanto más se alargaba la flecha que lo separaba de las costas africanas. El navegante portugués nece­sitaba espacio en el Atlántico central y meridional para poder maniobrar. (Por esto, las tierras de Brasil aparecieron en el camino de Portugal hacia la India).
(ídem anterior, páginas 93-94).

Fuente 8.

"La fama de Américo Vespucio viene de su tercer viaje (que se inició el 14 de mayo de 1501 [...]. La flota de Vespucio encontró a la que re­gresaba de la India, trayendo diamantes, perlas y rubíes, pero sobre todo car­gada de canela, jenjibre, pimienta, clavo, nuez moscada, [...] mirra, sándalo y alcanfor. Pero los dos viajes realizados a la India por Gama y Cabra! por la ruta del cabo de Buena Esperanza encerraban dificultades enormes. Era un rodeo costoso y sembrado de peligros. La verdadera ruta debía practicarse por el occidente, como la había buscado Colón. Pero la división oceánica en­tre los dominios portugueses y castellanos, dejaba como único recurso buscar hacia el sur un paso libre hacia el hemisferio portugués. [...]. Los exploradores vespucianos recorrieron las costas regadas por el Orinoco y el Amazonas y el Io de enero (de 1502) llegaron a una bahía que era la más hermosa del mundo, y creyendo que en ella desembocaba un río, por eso y por la fecha, la llamaron bahía de Río Janeiro. Siguieron por la costa adelante, pero como el continente se inclinaba hacia el sudoeste y era preci­so no entrar en los dominios de España, se dirigieron al sudeste. El 7 de abril volvieron a ver tierra: tal vez alguna Isla de las hoy llamadas Malvinas o Geor­gias, a más de 50 grados de latitud sur. En el viaje de regreso, el 10 de mayo llegaron a Sierra Leona y el 7 de setiembre a Lisboa."
(ídem anterior, páginas 100-101).

Fuente 9.

El tercer viaje de Américo Vespucio cambiaba todas las nociones de la geografía tradicional. Colón afirmaba empeñosamente que el mundo es poco; que ¡a distancia entre el occidente de Europa y el oriente de Asia no era tan grande como se creía. Vespucio, al contrario, demostraba que el mun­do es grande, y que fuera de lo conocido existía una tierra del todo ignorada. [...].
Después del primer viaje, el Almirante, en una carta, confirmaba la existencia de islas fantásticas y prometía obtener de ellas, en poco tiempo, abundantes cantidades de oro, aromas, algodón, y muchos esclavos para el servicio de la marina. El descubrimiento de Colón, como él lo presentaba, no cambiaba los conocimientos tradicionales. Mientras que el de Vespucio presentaba un Mundo Nuevo, desconocido por los antiguos, aunque anunciado insistente­mente bajo formas irreales. Vespucio afirmó: "Al sur de la línea equinoccial, en donde los antiguos declararon que no había continente, sino un solo mar llamado Atlántico [...], yo he encontrado países más templados y amenos, de mayor población que cuantos conocemos. Es la Cuarta parte de la tierra."
(ídem anterior, páginas. 101-102).

Fuente 10.

"Llegaron (las naves de Colón) a una isla que se llamaba en len­gua de los indios Guanahaní. Luego vieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su her­mano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real [...]. Puestos en tierra, vieron árboles muy verdes y agua y muchas frutas diversas.
"El Almirante llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron a tierra, y al escribano de la armada, y dijo que diesen fe y testimonio cómo él por ante todos tomaba, como de hecho tomó, posesión de la dicha isla por el Rey y por la Reina, sus Señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contiene en los testimonios que allí se hicieron por escrito.
(Diario de Viaje de Cristóbal Colon).

Fuente 11.

"Así pues, todas las islas y tierras continentales encontradas o por encontrar, descubiertas o por descubrir, más allá de esa línea hacia el ponien­te y el sur [...], si son alguna vez encontradas por vuestros enviados y capita­nes, Nos (el Papa Alejandro VI), con la autoridad de la Omnipotencia Divina y por la potestad que tenemos sobre la tierra como representante de Jesucristo, [...], os damos, concedemos y asignamos, para vosotros y vuestros herederos y sucesores los Reyes de Castilla y de León, todas esas tierras con sus dominios, ciudades, fortalezas, villas y lugares, con toda la libre, plena y omnímoda po­testad, autoridad y jurisdicción que corresponda [...]."
(Bula Inter caetera del 3 de mayo de 1493, expedida por el papa Alejandro VI).

Fuente 12.

Juan Maior, escocés y profesor de la Universidad de París, en 1510, aceptó la explicación geográfica sobre el origen de la barbarie y en re­lación con los aborígenes del Nuevo Mundo afirmó: "Aquel pueblo vive bestialmente. Ya Tolomeo dijo que a uno y otro lado del ecuador, y bajo los palos, viven hombres salvajes: es precisamente lo que la experiencia ha confirmado. De donde el primero en ocupar aquellas tierras puede en derecho gobernar las gentes que las habitan, pues son de naturaleza siervos, como está claro."
(Tomado de Silvio Zabala, Filosofía de la Conquista).

Fuente 13.

En 1512 se reunió la Junta de Burgos. En ella, por orden de la corona española, teólogos y juristas debatieron sobre la conquista y el gobier­no de las Indias. Juan López de Palacios Rubios escribió entonces: "El domi­nar y el servir son cosas necesarias y útiles. La naturaleza no hace faltar lo necesario. Unos hombres aventajan tanto a otros en inteligencia y capacidad que no parecen sino nacidos para el mando y la dominación, mientras que otros son tan toscos y obtusos por naturaleza que parecen destinados a obe­decer y servir. Desde el momento mismo en que fueron engendrados, los unos son señores y los otros siervos."
(ídem anterior).

Fuente 14.

El poeta portugués Luis de Camoens, en 1572, escribió Os Lu-siadas. En esta obra se narra el viaje de Vasco da Gama a la India y la acción heroica de los marinos portugueses. "Verás cómo un puñado de valientes se sostiene a todo trance en la fortaleza de Cananor, verás luego rendida a la opulenta y populosa Calicut (Calcuta) [...] Verás entonces cómo hierve el mar con los incendios causados por los tuyos, quienes reducirán a cautiverio a mo­ros e idólatras, triunfarán sobre diferentes naciones, navegarán hasta la China, y después de conquistar las islas más remotas de Oriente quedará todo el océano sometido a su imperio."
(Luis de Camoens, Os Lusiadas).