lunes, 17 de marzo de 2014
viernes, 21 de febrero de 2014
"Mordisquito" - Discepolo sobre Perón y el peronismo.
“Hace 55 años, en 1951, Discépolo es invitado a participar de un programa en Radio
Nacional. La emisión, que iba por cadena nacional, se llamaba Pienso y digo lo que pienso, y la
idea era que destacadas figuras artísticas
de la época pregonaran los logros del gobierno peronista. A Discépolo el guión
le parece malo, piensa que se trata de
lisa y llana propaganda política en un
año electoral. Pero, lejos de sacarle en cuerpo al convite, reformula ese guión
y crea un personaje que es el estereotipo
del gorila porteño, un retrato verosímil del antiperonista de entonces.
Mordisquito, un fulano bravo, que se las tenía que ver con él, que también es
un jodido, pero encima es peronista. […]
Discépolo pone todo de sí para expresar
su apoyo a un gobierno que él
piensa que ha venido a redimir las décadas que él padeció como artista y como hombre
del campo popular. No le costó poco. Amigos, colegas del mundo artístico, prohombres de la intelligentzia
porteña, críticos periodísticos, todos ellos lo denostaron hasta el insulto y
la difamación.[…]
¿Exagerado? ¿Destemplado? ¿Sectario? El contexto de época
ayuda a poner las cosas en su lugar. En un país en el que a un presidente que ganó las elecciones contra casi todo el arco político restante
se lo denomina «El Tirano», donde a las mayorías que rescataron de la cárcel a Perón en
octubre de 1945 se las llama «cabecita negra» (años después
se perfeccionaría ese calificativo y se lo reemplazaría por el más filosófico
«aluvión zoológico»), la desmesura es un recurso más de una comunicación ruda,
como ruda era la confrontación política del momento. Al fin y al cabo, cada vez
que en la Argentina confrontaron —confrontan— dos proyectos de Nación, los tonos de la comunicación resultaron —resultan—
destemplados.”
Horacio Çaró.
Prólogo de: Discépolo, Enrique Santos. Mordisquito:
¡a mi no me la vas a contar! Rosario, Pueblos del Sur, 2006.
Bueno, mirá, lo digo de una vez. Yo no lo inventé a Perón.
Te lo digo de una vez, así termino con
esta pulseada de buena voluntad que
estoy llevando a cabo en un afán mío de liberarte un poco de tanto macaneo. La verdad: yo no lo inventé a Perón
ni a Eva Perón, la milagrosa.
Ellos nacieron como una reacción a tus malos gobiernos. Yo
no lo inventé a Perón ni a Eva Perón ni a su doctrina. Los trajo, en su
defensa, un pueblo a quien vos y los tuyos habían enterrado en un largo camino de miseria.
Nacieron de vos, por vos y para vos. Ésa es la verdad. Porque yo no lo
inventé a Perón, ni a Eva Perón. Los trajo esta lucha salvaje de gobernar
creando, los trajo la ausencia total de leyes sociales que estuvieran en consonancia con la época. Los trajo tu tremendo desprecio
por las clases pobres a las que masacraste, desde Santa Cruz a lo de Vasena,
porque pedían un mínimo respeto a su
dignidad de hombres y un salario que les permitiera salvar a los
suyos del hambre. Sí, del hambre y de la terrible promiscuidad de sus
viviendas en las que tenían que hacinar
lo mismo sus ansias que su asco.
No. Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. ¡Vos los
creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad.
Con la misma crueldad aquella del
candidato a presidente que mataba peones
en su ingenio porque le pisaban un poco fuerte las piedritas del camino a la hora de la siesta.
Sí, yo sé que te fastidia que te lo recuerde. Es claro, pero
vamos a terminarla de una vez. Porque yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón.
Los trajo la injusticia que presidía el
país. Porque a fuerza de hacer un estilo de tanto desmán, terminó por parecerte
correcto lo más infame.
Claro, a vos no te alcanzaba esa
injusticia. Ten- drías, como un señor
que yo conocía y que iba todos los meses a cobrarlo, un puesto de ama de cría
para cubrir sus gastos, que se lo
pagaban oficialmente, y un sueldo
para salir con el Klan [Habla del Klan radical, organización de choque que actuó a principios
de 1930]. Yo me acuerdo del Klan. Y vos también. Aquella mafia siniestra que salía sólo para
aterrorizar gente y mataba una vez a gomazos,
otra vez a tiros y a veces con el
camión para hacerlo más divertido. No, si la memoria fastidia. Pero yo no lo
inventé a Perón ni a Eva Perón. Los trajo
la estulticia que manejaba el
país. Mirá, si vos hubieras estado en la Semana Trágica como yo y como
tanto en Cochabamba y Barcala, y hubieras visto morir primero a aquellos cinco,
luego a cien- tos y hubieras visto
masacrar judíos por una «gloriosa» institución que nos llenó de vergüenza [Se
refiere a la Liga Patriótica de Manuel
Carlés], no hubieras formado nunca
más parte de ese partido que
integrás por amor propio y quizás por ignorancia de tantos hechos delictuosos que son los que empezaron a preparar la
llegada de Perón y Eva Perón. En un país milagroso de rico, arriba y abajo
del suelo, la gente muerta de hambre.
Los maestros sirviendo de burla
en lugar de hacer llorar porque
estaban sin cobrar un año entero. ¡No! ¡Y todo vendido! ¡Y todo entregado!
Yo sé que te da rabia que te lo repitan tantas
veces, pero es que entristece también pensar que no lo querés oír. El
otro día en un discurso oí que decías refiriéndote a un gobierno de 1918: «Ya
por ese entonces los obreros gozaban…» ¿De qué gozaban? ¡Los gozaban!, que no es lo mismo. Y sí, Mordisquito, ¡los
gozaban!
La nuestra es una historia
de civismo llena de desilusiones. Cualquiera fuese el color
político que nos gobernó, siempre la vimos negra. Aspiramos a gozar y al final nos gozaron. ¡Todos! ¡Siempre!
Una curiosa adoración, la que vos sentís por los paja-
rones, hizo que el país retrocediese
cien años. Porque vos tenés la mística de los pajarones y practicás su culto como una religión. Cuanto más
pajarón él, más torpe y más crédulo vos. Te gusta oír hablar a la gente que no le entendés nada; la que te
habla claro, te parece vulgar. Yo también
entré como vos y, ¿por qué no confesarlo?, me sentía más conmovido frente a un pajarón
que frente a un hombre de talento. El pajarón tiene presencia, tiene historia, larga, la que casi siempre empieza con un
tata- rabuelo que era pirata. Yo
también me sentía dominado por los pajarones
cuando era chico. Ahora, ¡no! Cuando era
chico, sí. ¡Pero no ahora, Mordisquito!
Salváte de los pajarones. El fracaso —por no decir la infamia— de los pajarones
fue lo que trajo como una defensa a Perón y a Eva Perón. Pero no fui yo quien
los inventó.
A Perón lo trajo el fraude,
la injusticia y el dolor de un pueblo
que se ahogaba de harina
blanca y una vez tuvo que
inventar un pan radical dé harina
negra para no morirse de hambre.
Tampoco te lo acordabas. ¡Ay, Mordisquito, que desmemoriado te vuelve el
amor propio!
Te dejo. Con tu conciencia. ¡Perón es tuyo! ¡Vos lo
trajiste! ¡Y a Eva Perón también! Por tu
inconducta. A mí lo único que me resta es agradecerte el bien enorme que sin
querer le hiciste al país. Gracias te doy por él y por ella, por la patria que los esperaba para
iniciar su verdadera marcha hacia
el porvenir que se merece. ¡A mí ya no
me la podés contar, Mordisquito! Hasta
otra vez, sí. Hasta otra vez.
jueves, 9 de enero de 2014
El cuento empieza: “Había una vez, un país que tenía una industria...”
El IADE celebró los 30 años de Realidad Económica .
Basualdo y Schvarzer disertaron sobre la industria que era y ya no es.
Basualdo y Schvarzer disertaron sobre la industria que era y ya no es.
Desindustrialización.
Eduardo Basualdo: “La característica más notable fue el redimensionamiento sectorial; proceso de desindustrialización que se explica por la caída de la participación relativa de la actividad con respecto al producto bruto –25 por ciento a mediados de los ‘70 contra 18 por ciento hoy–, y por algunas comparaciones intercensales; entre los ‘70 y el ‘90 se registró una disminución del 18 por ciento en la cantidad de establecimientos, y del 23 por ciento de la mano de obra ocupada”.
Jorge Schvarzer: “A partir del golpe militar de 1976, la industria comenzó a ser sindicada como el enemigo del desarrollo económico argentino. Hasta 1982 hubo políticas sistemáticas, claras y sostenidas, de agresión al sector industrial. A partir de 1989 comenzó una nueva etapa que significó el desmantelamiento de todos los mecanismos de apoyo y una apertura brutal que no dio tiempo a la reestructuración”.
Sobrevivientes.
E.B.: “La agroindustria, la siderurgia y el petróleo pasaron a representar el 65 por ciento de la producción industrial y el 75 por ciento de las exportaciones sectoriales. Además, la armaduría, producto de la apertura irrestricta de las importaciones, se volvió el rasgo generalizado”.
J.S.: “Desde el ‘76 en adelante desaparecieron sectores clave como la electrónica, una parte decisiva de Máquinas Herramientas –que poseía una importante capacidad instalada, era portador de tecnología y había comenzado a exportar–, un sector sustancial de la Metalmecánica –en particular, fundición y autopartes– y casi la totalidad de la industria textil. Sus epitafios se leen en los diarios todos los días. Se rematan los galpones y las máquinas, en condiciones insólitas. Un galpón se consigue a la tercera parte de lo que cuesta su construcción y se venden máquinas relativamente nuevas al 10 por ciento de su valor”.
Fuga de capitales.
E.B.: “Desde 1976, en las 100 firmas industriales más grandes, los activos financieros llegan a superar el 50 por ciento de los activos totales. El ahorro interno argentino fuga al exterior, donde se destina principalmente a inversiones financieras. En la actualidad, los capitales locales en el extranjero rondan los 120 mil millones de dólares; el equivalente a un 70 por ciento del endeudamiento externo. La fuga de capitales y la deuda externa son así un mismo proceso, sustentado en la política estatal de mantener una tasa de interés inusualmente alta en relación con la internacional”.
Rol del sector financiero.
J.S.: “Los bancos cobran tasas usurarias que impiden a la industria competir. Muchas firmas desaparecieron, antes que por su inviabilidad técnica, por las importaciones en condiciones de dumping. Las potentes diferencias de costo financiero –del 4/5 por ciento anual para el productor del exterior, frente al 20/25 para el argentino– llevaron a la quiebra a muchas ramas industriales frente a la absoluta indiferencia dela política económica. Argentina es el único país que por voluntad política cerró su Banco Nacional de Desarrollo”.
E.B.: “A esto se agregan las asimetrías de financiamiento, según el tamaño de las firmas: mientras las más grandes toman créditos en el exterior, las pymes pagan costos financieros descomunalmente elevados. Mientras en la economía exista un gran tomador de créditos, el Estado, no habrá posibilidad de convergencia entre la tasa de interés interna y la internacional”.
Desafíos de la política Industrial.
J.S.: “La reactivación de la actividad industrial no puede imaginarse a partir de meras estrategias coyunturales de recuperación de la capacidad ociosa. La desarticulación industrial es tan grande que buena parte de la producción depende de la importación de materias primas del exterior. La Argentina ha dejado de fabricar bulones. Hace falta crear nuevas fábricas y nuevas empresas, una estrategia drástica a nivel macroeconómico que deje claro que el objetivo de la política es recuperar y mejorar la capacidad de producción industrial. Estamos discutiendo con un paradigma ortodoxo, monetarista, que sostiene que si se equilibra el presupuesto, después alguien se pondrá a fabricar bulones. Esto es un absurdo”.
http://www.pagina12.com.ar/2000/00-10/00-10-26/pag08.htm
martes, 7 de enero de 2014
En 32 años el poder de compra de los argentinos cayó el 60%
INFORME OFICIAL DE LA OIT Y DEL MINISTERIO DE TRABAJO
Hoy el salario medio es de $ 550. Para alcanzar el mismo poder adquisitivo que en 1970, año de inicio del estudio, debería estar en $ 1.375 pesos. Tras la devaluación se perdió un 25%.
Ismael Bermúdez
El poder de compra de los salarios de los trabajadores argentinos viene achicándose en los últimos 33 años en forma casi constante. La caída es tal que hoy el salario real medio es un 60% más bajo que el de 1970, de acuerdo a un estudio elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Ministerio de Trabajo.
Esto significa que para volver al poder de compra de 1970 el salario medio actual - del orden de los 550 pesos mensuales - debería subir un 150%, sin que se muevan los precios. Esto daría un salario promedio de 1.375 pesos. Y para alcanzar el "pico" de 1975, justo antes del "Rodrigazo", el salario medio debería ser de 1.570 pesos.
La investigación, de Emilia Roca y Juan Martín Moreno, puntualiza que "no deben ser muchos los países con las características de la Argentina que hayan convivido con experiencias de caídas del salario real de esta magnitud". Y remarcan que este deterioro del salario se produjo con la aplicación de distintas y divergentes políticas económicas. Así subrayan que el salario se deterioró en los 70 cuando se privilegió la sustitución de importaciones, como en los 90 cuando rigió el modelo típicamente liberal, aperturista y privatizador. El trabajo subraya que desde la crisis y devaluación de 2001 el salario real bajó un 25%.
A partir de 1970 el poder adquisitivo del salario tuvo el siguiente derrotero:
Hasta 1975 los salarios reales crecieron un 14%. En esos años, los salarios y el empleo subían o bajaban según la evolución positiva o negativa de la economía.
Con el "Rodrigazo" (junio de 1975) y luego con la dictadura militar en 1976
se produjo una brusca caída del salario real. Con el golpe militar, "en
poco más de un mes el nivel del salario real bajó drásticamente en más
de 40%".
Luego el salario se recuperó hasta 1980, pero volvió a caer con la crisis de 1981/82 y la devaluación del peso.
Con la restauración democrática (1983), el salario se recuperó, pero sin alcanzar los niveles de los 70", hasta 1985 cuando se puso en marcha el Plan Austral."
A partir de entonces los ingresos sufrieron una nueva caída
hasta 1989/90 y pasaron a representar sólo un 50% de la capacidad de
compra de 1970. "Este proceso de deterioro tuvo su causa más importante
en el proceso hiperinflacionario de fines de 1980 y comienzos de 1990".
Con la convertibilidad, los salarios se movieron
primero hacia arriba, pero no alcanzaron para recuperar lo perdido. Y
luego volvieron a caer con la crisis del Tequila ( 1995) y la recesión
que se inició en 1998.
A partir de la crisis de fines de 2001 y posterior
devaluación, los salarios se redujeron nuevamente en un 25%
aproximadamente. "En este marco, el gobierno instrumentó ajustes
salariales a través de incrementos no remunerativos, convirtiéndolos
paulatinamente en remunerativos, y también del salario mínimo. El objetivo es recomponer de manera pausada el poder de compra de los salarios".
En los últimos 12 años, el salario real tuvo altibajos pero
siempre se mantuvo "en niveles entre un 60 y 70% inferiores a los de la
década del 70".
"Este proceso se dio a la par del incremento del desempleo,
los empleos precarios, inestables, de corta duración y sin protección
social, que llevaron al avance de los niveles de pobreza e indigencia".
http://edant.clarin.com/diario/2003/09/02/e-01701.htm
Hoy el salario medio es de $ 550. Para alcanzar el mismo poder adquisitivo que en 1970, año de inicio del estudio, debería estar en $ 1.375 pesos. Tras la devaluación se perdió un 25%.
Ismael Bermúdez
El poder de compra de los salarios de los trabajadores argentinos viene achicándose en los últimos 33 años en forma casi constante. La caída es tal que hoy el salario real medio es un 60% más bajo que el de 1970, de acuerdo a un estudio elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Ministerio de Trabajo.
Esto significa que para volver al poder de compra de 1970 el salario medio actual - del orden de los 550 pesos mensuales - debería subir un 150%, sin que se muevan los precios. Esto daría un salario promedio de 1.375 pesos. Y para alcanzar el "pico" de 1975, justo antes del "Rodrigazo", el salario medio debería ser de 1.570 pesos.
La investigación, de Emilia Roca y Juan Martín Moreno, puntualiza que "no deben ser muchos los países con las características de la Argentina que hayan convivido con experiencias de caídas del salario real de esta magnitud". Y remarcan que este deterioro del salario se produjo con la aplicación de distintas y divergentes políticas económicas. Así subrayan que el salario se deterioró en los 70 cuando se privilegió la sustitución de importaciones, como en los 90 cuando rigió el modelo típicamente liberal, aperturista y privatizador. El trabajo subraya que desde la crisis y devaluación de 2001 el salario real bajó un 25%.
A partir de 1970 el poder adquisitivo del salario tuvo el siguiente derrotero:
http://edant.clarin.com/diario/2003/09/02/e-01701.htm
El "Libro Azul" de EE.UU. contra Perón que no pudo evitar su victoria
A 60 AÑOS DEL PRIMER TRIUNFO ELECTORAL DEL PERONISMO
rglupo@clarin.com
Las elecciones del 24 de febrero de 1946 se jugaron definitivamente el martes 12 de ese mismo mes, cuando fue proclamada la fórmula Perón-Quijano junto al Obelisco de Buenos Aires y el Gobierno de los Estados Unidos entregó en exclusividad a la agencia United Press el texto completo del "Blue Book on Argentina", para que lo difundiera en todo el mundo. Al día siguiente, miércoles 13, el diario La Prensa dedicó cinco páginas completas al documento, oficialmente titulado "Consulta entre las repúblicas americanas sobre la situación argentina".
Popularmente conocido como "Libro Azul", el documento del Gobierno norteamericano fue buscado por miles de personas que, naturalmente, nunca lo encontrarían en las librerías, incluyendo a la misma Cancillería argentina, que se enteró de su agresivo contenido a través de la traducción publicada por La Prensa.
El momento elegido para divulgar el "Libro Azul" no fue casual: mientras miles de personas rodeaban a Perón en la Plaza de la República, Washington lanzaba su bomba diplomática. Aunque el documento no fue entregado al embajador argentino en Washington, todos los diplomáticos latinoamericanos recibieron una copia encuadernada con tapas de color azul y con un total de 130 páginas.
El promotor del "Libro Azul" había sido el ex embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden, quien después de su corta gestión en Buenos Aires ahora se desempeñaba como secretario adjunto del Departamento de Estado en Washington.
La oportunidad fue anticipada por el mismo Perón quien, por su parte, replicó con la consigna que terminaría de darle la victoria: "O Braden, o Perón". Adelantándose en apenas unas horas a la difusión del "Libro Azul", Perón había afirmado que Braden se entrometió en los asuntos internos del país hasta extremos intolerables cuando expresó que "yo jamás sería presidente de los argentinos y que aquí, en nuestra patria, no podía existir ningún gobierno que se opusiese a los Estados Unidos".
Braden había sido designado embajador en Buenos Aires en abril de 1945 por el presidente Franklin Delano Roosevelt, quien falleció poco después. En mayo ya se había hecho cargo de la Embajada, donde comenzó a imponerse la figura de su hombre de confianza, el misterioso español Gustavo Durán.
La gestión de Braden concluyó en setiembre, cuando se precipitaba la crisis política que el 17 de octubre alcanzaría su máxima expresión con el retorno de Perón desde su arresto en la isla Martín García.
Perón, entre tanto, respondió con una defensa prudente a las acusaciones del "Libro Azul", haciendo notar que los actos de colaboración con los nazis mencionados en su texto correspondían al gobierno del presidente conservador Ramón Castillo, aunque fueron presentados de forma de alcanzarlo también a él, buscando comprometerlo personalmente con el nazismo en vísperas de las elecciones presidenciales.
Perón, sin embargo, también contaba con su propia bomba diplomática. Esta fue la revelación de que el "Libro Azul" había sido redactado por Durán, el secretario privado de Braden, quien arrastraba un pasado comunista en la guerra civil española.
Durán había realizado viajes a Montevideo para buscar contactos con exiliados argentinos y mantenía una relación con el jefe comunista Vittorio Codovilla, a quien había conocido durante la Guerra Civil. También había estado a cargo de Durán, según la revelación de Perón, realizar colectas entre las compañías norteamericanas radicadas en nuestro país para atender a los gastos electorales de la coalición antiperonista.
Este material era el verdadero riñón del "Libro Azul y Blanco", un panfleto también de 130 páginas firmado por Perón que rápidamente ganó las calles y que contiene docenas de airadas respuestas de personalidades políticas y del mundo económico argentino al "Libro Azul" norteamericano.
El "Libro Azul y Blanco" fue un best seller de su tiempo, reforzado por la victoria de Perón el domingo 24 de febrero; impreso en papel de diario y con una sencilla portada se editaron más de 80.000 ejemplares, un éxito sólo posible por la ola que llevaba a Perón a la Casa Rosada.
Durante mucho tiempo hubo dudas sobre la intervención del español Durán en la producción del "Libro Azul" y, además, tampoco era seguro que su prontuario político, como peligroso agente comunista fuera legítimo.
Durán, que hizo carrera en el gobierno de Estados Unidos y más tarde en el escalafón de las Naciones Unidas, negó siempre haber sido comunista aunque admitió su participación en la Guerra Civil española y descalificó las páginas que Perón le había destinado en su "Libro Azul y Blanco". Pero muchos años después, Durán terminó admitiendo, en una carta enviada en 1961 al historiador inglés Hugh Thomas, que "en el 'Libro Azul' sobre Perón, también del gobierno de los Estados Unidos, en la preparación de cuyo borrador sí que tuve yo alguna participación".
Más inesperada fue la confirmación indirecta de su actividad comunista en una carta de la escritora Victoria Ocampo a su enamorado, el escritor francés Roger Caillois publicada recién en 1997. La carta es de ese explosivo año 1945 y en ella la escritora le pregunta en confianza a Caillois qué debe hacer frente al acoso ideológico de Durán, quien pretendía reclutarla para el comunismo.
La derrota de la coalición antiperonista el 24 de febrero sorprendió a muchos en todas partes, pero el más sorprendido fue Braden quien recién reaccionó públicamente un mes más tarde, en un ciclo de conferencias organizado por el diario The New York Times.
Braden dijo en ese lugar que Estados Unidos no rompería relaciones con la Argentina a pesar de la victoria de Perón y recordó que si bien se había llegado en algún momento crítico a retirar de Buenos Aires al embajador norteamericano, "esa actitud no dio resultados y no veo por qué daría resultados ahora, pareceríamos tontos si lo hiciéramos".
El "Libro Azul", que había comenzado siendo una consulta entre los gobiernos americanos para bloquear la llegada de Perón al poder, sólo mereció respuestas tardías y hasta irónicas, como la del Brasil, para quien el final de la Guerra, con la victoria de los aliados sobre el eje nazi-fascista, "hizo perder peligrosidad a las actividades del enemigo". Para el Brasil la elección del 24 de febrero "fue un libre y perfecto pronunciamiento popular".
http://edant.clarin.com/diario/2006/02/24/elpais/p-02201.htm
El "Libro Azul" de EE.UU. contra Perón que no pudo evitar su victoria
En 1946, el Gobierno de EE.UU. había editado un libro con serias acusaciones. La dura disputa con el embajador generó la recordada consigna "Braden o Perón".
Rogelio García Lupo.
rglupo@clarin.com
Las elecciones del 24 de febrero de 1946 se jugaron definitivamente el martes 12 de ese mismo mes, cuando fue proclamada la fórmula Perón-Quijano junto al Obelisco de Buenos Aires y el Gobierno de los Estados Unidos entregó en exclusividad a la agencia United Press el texto completo del "Blue Book on Argentina", para que lo difundiera en todo el mundo. Al día siguiente, miércoles 13, el diario La Prensa dedicó cinco páginas completas al documento, oficialmente titulado "Consulta entre las repúblicas americanas sobre la situación argentina".
Popularmente conocido como "Libro Azul", el documento del Gobierno norteamericano fue buscado por miles de personas que, naturalmente, nunca lo encontrarían en las librerías, incluyendo a la misma Cancillería argentina, que se enteró de su agresivo contenido a través de la traducción publicada por La Prensa.
El momento elegido para divulgar el "Libro Azul" no fue casual: mientras miles de personas rodeaban a Perón en la Plaza de la República, Washington lanzaba su bomba diplomática. Aunque el documento no fue entregado al embajador argentino en Washington, todos los diplomáticos latinoamericanos recibieron una copia encuadernada con tapas de color azul y con un total de 130 páginas.
El promotor del "Libro Azul" había sido el ex embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden, quien después de su corta gestión en Buenos Aires ahora se desempeñaba como secretario adjunto del Departamento de Estado en Washington.
La oportunidad fue anticipada por el mismo Perón quien, por su parte, replicó con la consigna que terminaría de darle la victoria: "O Braden, o Perón". Adelantándose en apenas unas horas a la difusión del "Libro Azul", Perón había afirmado que Braden se entrometió en los asuntos internos del país hasta extremos intolerables cuando expresó que "yo jamás sería presidente de los argentinos y que aquí, en nuestra patria, no podía existir ningún gobierno que se opusiese a los Estados Unidos".
Braden había sido designado embajador en Buenos Aires en abril de 1945 por el presidente Franklin Delano Roosevelt, quien falleció poco después. En mayo ya se había hecho cargo de la Embajada, donde comenzó a imponerse la figura de su hombre de confianza, el misterioso español Gustavo Durán.
La gestión de Braden concluyó en setiembre, cuando se precipitaba la crisis política que el 17 de octubre alcanzaría su máxima expresión con el retorno de Perón desde su arresto en la isla Martín García.
Perón, entre tanto, respondió con una defensa prudente a las acusaciones del "Libro Azul", haciendo notar que los actos de colaboración con los nazis mencionados en su texto correspondían al gobierno del presidente conservador Ramón Castillo, aunque fueron presentados de forma de alcanzarlo también a él, buscando comprometerlo personalmente con el nazismo en vísperas de las elecciones presidenciales.
Perón, sin embargo, también contaba con su propia bomba diplomática. Esta fue la revelación de que el "Libro Azul" había sido redactado por Durán, el secretario privado de Braden, quien arrastraba un pasado comunista en la guerra civil española.
Durán había realizado viajes a Montevideo para buscar contactos con exiliados argentinos y mantenía una relación con el jefe comunista Vittorio Codovilla, a quien había conocido durante la Guerra Civil. También había estado a cargo de Durán, según la revelación de Perón, realizar colectas entre las compañías norteamericanas radicadas en nuestro país para atender a los gastos electorales de la coalición antiperonista.
Este material era el verdadero riñón del "Libro Azul y Blanco", un panfleto también de 130 páginas firmado por Perón que rápidamente ganó las calles y que contiene docenas de airadas respuestas de personalidades políticas y del mundo económico argentino al "Libro Azul" norteamericano.
El "Libro Azul y Blanco" fue un best seller de su tiempo, reforzado por la victoria de Perón el domingo 24 de febrero; impreso en papel de diario y con una sencilla portada se editaron más de 80.000 ejemplares, un éxito sólo posible por la ola que llevaba a Perón a la Casa Rosada.
Durante mucho tiempo hubo dudas sobre la intervención del español Durán en la producción del "Libro Azul" y, además, tampoco era seguro que su prontuario político, como peligroso agente comunista fuera legítimo.
Durán, que hizo carrera en el gobierno de Estados Unidos y más tarde en el escalafón de las Naciones Unidas, negó siempre haber sido comunista aunque admitió su participación en la Guerra Civil española y descalificó las páginas que Perón le había destinado en su "Libro Azul y Blanco". Pero muchos años después, Durán terminó admitiendo, en una carta enviada en 1961 al historiador inglés Hugh Thomas, que "en el 'Libro Azul' sobre Perón, también del gobierno de los Estados Unidos, en la preparación de cuyo borrador sí que tuve yo alguna participación".
Más inesperada fue la confirmación indirecta de su actividad comunista en una carta de la escritora Victoria Ocampo a su enamorado, el escritor francés Roger Caillois publicada recién en 1997. La carta es de ese explosivo año 1945 y en ella la escritora le pregunta en confianza a Caillois qué debe hacer frente al acoso ideológico de Durán, quien pretendía reclutarla para el comunismo.
La derrota de la coalición antiperonista el 24 de febrero sorprendió a muchos en todas partes, pero el más sorprendido fue Braden quien recién reaccionó públicamente un mes más tarde, en un ciclo de conferencias organizado por el diario The New York Times.
Braden dijo en ese lugar que Estados Unidos no rompería relaciones con la Argentina a pesar de la victoria de Perón y recordó que si bien se había llegado en algún momento crítico a retirar de Buenos Aires al embajador norteamericano, "esa actitud no dio resultados y no veo por qué daría resultados ahora, pareceríamos tontos si lo hiciéramos".
El "Libro Azul", que había comenzado siendo una consulta entre los gobiernos americanos para bloquear la llegada de Perón al poder, sólo mereció respuestas tardías y hasta irónicas, como la del Brasil, para quien el final de la Guerra, con la victoria de los aliados sobre el eje nazi-fascista, "hizo perder peligrosidad a las actividades del enemigo". Para el Brasil la elección del 24 de febrero "fue un libre y perfecto pronunciamiento popular".
http://edant.clarin.com/diario/2006/02/24/elpais/p-02201.htm
jueves, 26 de diciembre de 2013
Gran Bretaña, igual que Suiza...
Turing, condenado por gay, recibe el perdón real 60 años después de su muerte
El matemático fue el inventor de la computación y tuvo un papel fundamental en la victoria en la II Guerra Mundial tras descifrar los códigos nazis
Londres
Los británicos tienen una sólida tradición de condenar por
homosexuales a algunos de sus más brillantes personajes. Fue, por
supuesto, el caso del escritor Oscar Wilde (1854-1900), encarcelado en
1895. Y también el del brillante matemático Alan Turing
(1912-1954), considerado un precursor de los actuales ordenadores y que
a pesar de haber descifrado el código Enigma de los nazis y haber
salvado así miles de vidas, fue condenado en 1952 por su relación
homosexual con un joven de 19 años. La reina Isabel II le ha otorgado
este martes el perdón a título póstumo después de una intensa campaña popular
y a pesar de las reticencias de algunos puristas que opinaban que
técnicamente no se le podía perdonar porque la homosexualidad estaba
prohibida cuando fue condenado.
Turing no llegó a ir a la cárcel porque prefirió someterse al tratamiento de castración química que se le ofreció como alternativa para evitar la prisión. Murió dos años después, envenenado al morder en su laboratorio una manzana impregnada de cianuro. El juez forense de la época concluyó que se había suicidado, quizás por los efectos secundarios que la castración química tuvo en su cuerpo. Su madre, sin embargo, siempre sostuvo que su muerte fue accidental, una tesis apoyada en 2012 por el historiador y director del Archivo Turing de Historia de la Computación, Jack Copeland.
Alan Turing fue un hombre excepcional. No solo por su cerebro particularmente dotado para las matemáticas, que le permitió convertirse en un héroe nacional cuando inventó la máquina que permitió descifrar el Enigma. Se trataba del código secreto por el que se comunicaban los barcos alemanes en el Atlántico durante la II Guerra Mundial. Según algunos historiadores, ese hallazgo permitió acortar la guerra en unos dos años.
Era excepcional también por su vida personal. Fue un consumado atleta al que le gustaba correr y ganar a los autobuses en el que viajaban sus colegas a alguna conferencia científica. Y solo una lesión le impidió convertirse en atleta olímpico en 1948.
Estudió en Cambridge, donde aprendió también que le gustaban más los hombres que las mujeres como compañía sentimental. Su asumida homosexualidad no era un secreto para sus próximos a pesar de que estaba prohibida. En enero de 1952 empezó una relación con Arnold Murray, un desempleado de Manchester de 19 años al que había conocido en la calle poco antes de Navidad. Cuando la casa de Turing fue desvalijada el 23 de enero, Arnold le dijo que pensaba que el ladrón había sido un conocido suyo y el científico denunció el robo a la policía. Durante las investigaciones, la policía tuvo conocimiento del carácter homosexual de la relación entre Turing y Murray y les denunció.
Aconsejado por su hermano, el científico se declaró culpable aunque no se sentía ni arrepentido ni culpable. A pesar de su celebridad y de sus servicios a la nación, fue condenado. De nada le sirvió ser “un genio de las matemáticas” que al estallar la guerra empezó a trabajar en Bletchley Park, sede entonces del ahora infame Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ en sus siglas en inglés). Perdió sus credenciales de seguridad y se convirtió en una oveja negra en un momento en que los homosexuales eran vistos como una presa fácil del espionaje soviético.
Le encontraron muerto en su laboratorio el 8 de junio de 1954. Su muerte se produjo al comer una manzana impregnada de cianuro potásico. Legalmente, fue un suicidio. Su madre siempre aseguró que fue un accidente debido al desorden que reinaba en el laboratorio. Otros creen que Turing hizo todo lo posible para que su madre pudiera pensar que no se quitó la vida. Algunas teorías aseguran que el logo de Apple, una manzana mordida, es un homenaje a Turing. Y que la bandera arcoíris que años atrás lucía ese logo era un homenaje a la homosexualidad del matemático.
En 2009, el científico y escritor John Graham-Cumming empezó una campaña para rehabilitar su nombre. El entonces primer ministro Gordon Brown pidió disculpas públicas por su proceso, pero el Gobierno no tramitó el perdón porque los expertos sostenían que eso no era técnicamente posible porque Turing había sido declarado culpable de forma justa por quebrantar la ley de su tiempo.
Esa tecnicalitis no ha impedido que ahora el Gobierno sí haya logrado rehabilitar a Alan Turing al firmar la reina este 24 de diciembre una orden de Gracia y Misericordia que le concede el perdón a título póstumo. El primer ministro, David Cameron, se ha referido al matemático como “un hombre extraordinario que jugó un papel clave para salvar a este país durante la II Guerra Mundial al romper el código Enigma alemán”.
El astrónomo real lord Rees, que defendió en la Cámara de los Lores el perdón real, fue más allá que el primer ministro al decir: “Es una noticia a la que hay que dar la bienvenida pero habría sido aún mejor si hubiera formado parte de un perdón general para todos aquellos que tienen antecedentes penales por la misma razón”.
Exactamente en el mismo sentido se manifestó el activista gay Peter Tatchell. “Destacar solo a Turing simplemente porque es famoso es un error. Al contrario que a Alan, a muchos miles de hombres gays y bisexuales comunes y corrientes que fueron condenados bajo la misma ley nunca se les ha ofrecido el perdón y nunca se les ofrecerá. Se le debe una disculpa y el perdón a más de 50.000 hombres que también fueron condenados por tener relaciones homosexuales consentidas en el siglo XX”, declaró.
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/12/24/actualidad/1387873660_129481.html
Turing no llegó a ir a la cárcel porque prefirió someterse al tratamiento de castración química que se le ofreció como alternativa para evitar la prisión. Murió dos años después, envenenado al morder en su laboratorio una manzana impregnada de cianuro. El juez forense de la época concluyó que se había suicidado, quizás por los efectos secundarios que la castración química tuvo en su cuerpo. Su madre, sin embargo, siempre sostuvo que su muerte fue accidental, una tesis apoyada en 2012 por el historiador y director del Archivo Turing de Historia de la Computación, Jack Copeland.
Alan Turing fue un hombre excepcional. No solo por su cerebro particularmente dotado para las matemáticas, que le permitió convertirse en un héroe nacional cuando inventó la máquina que permitió descifrar el Enigma. Se trataba del código secreto por el que se comunicaban los barcos alemanes en el Atlántico durante la II Guerra Mundial. Según algunos historiadores, ese hallazgo permitió acortar la guerra en unos dos años.
Era excepcional también por su vida personal. Fue un consumado atleta al que le gustaba correr y ganar a los autobuses en el que viajaban sus colegas a alguna conferencia científica. Y solo una lesión le impidió convertirse en atleta olímpico en 1948.
Estudió en Cambridge, donde aprendió también que le gustaban más los hombres que las mujeres como compañía sentimental. Su asumida homosexualidad no era un secreto para sus próximos a pesar de que estaba prohibida. En enero de 1952 empezó una relación con Arnold Murray, un desempleado de Manchester de 19 años al que había conocido en la calle poco antes de Navidad. Cuando la casa de Turing fue desvalijada el 23 de enero, Arnold le dijo que pensaba que el ladrón había sido un conocido suyo y el científico denunció el robo a la policía. Durante las investigaciones, la policía tuvo conocimiento del carácter homosexual de la relación entre Turing y Murray y les denunció.
Aconsejado por su hermano, el científico se declaró culpable aunque no se sentía ni arrepentido ni culpable. A pesar de su celebridad y de sus servicios a la nación, fue condenado. De nada le sirvió ser “un genio de las matemáticas” que al estallar la guerra empezó a trabajar en Bletchley Park, sede entonces del ahora infame Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ en sus siglas en inglés). Perdió sus credenciales de seguridad y se convirtió en una oveja negra en un momento en que los homosexuales eran vistos como una presa fácil del espionaje soviético.
Le encontraron muerto en su laboratorio el 8 de junio de 1954. Su muerte se produjo al comer una manzana impregnada de cianuro potásico. Legalmente, fue un suicidio. Su madre siempre aseguró que fue un accidente debido al desorden que reinaba en el laboratorio. Otros creen que Turing hizo todo lo posible para que su madre pudiera pensar que no se quitó la vida. Algunas teorías aseguran que el logo de Apple, una manzana mordida, es un homenaje a Turing. Y que la bandera arcoíris que años atrás lucía ese logo era un homenaje a la homosexualidad del matemático.
En 2009, el científico y escritor John Graham-Cumming empezó una campaña para rehabilitar su nombre. El entonces primer ministro Gordon Brown pidió disculpas públicas por su proceso, pero el Gobierno no tramitó el perdón porque los expertos sostenían que eso no era técnicamente posible porque Turing había sido declarado culpable de forma justa por quebrantar la ley de su tiempo.
Esa tecnicalitis no ha impedido que ahora el Gobierno sí haya logrado rehabilitar a Alan Turing al firmar la reina este 24 de diciembre una orden de Gracia y Misericordia que le concede el perdón a título póstumo. El primer ministro, David Cameron, se ha referido al matemático como “un hombre extraordinario que jugó un papel clave para salvar a este país durante la II Guerra Mundial al romper el código Enigma alemán”.
El astrónomo real lord Rees, que defendió en la Cámara de los Lores el perdón real, fue más allá que el primer ministro al decir: “Es una noticia a la que hay que dar la bienvenida pero habría sido aún mejor si hubiera formado parte de un perdón general para todos aquellos que tienen antecedentes penales por la misma razón”.
Exactamente en el mismo sentido se manifestó el activista gay Peter Tatchell. “Destacar solo a Turing simplemente porque es famoso es un error. Al contrario que a Alan, a muchos miles de hombres gays y bisexuales comunes y corrientes que fueron condenados bajo la misma ley nunca se les ha ofrecido el perdón y nunca se les ofrecerá. Se le debe una disculpa y el perdón a más de 50.000 hombres que también fueron condenados por tener relaciones homosexuales consentidas en el siglo XX”, declaró.
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/12/24/actualidad/1387873660_129481.html
miércoles, 27 de noviembre de 2013
sábado, 2 de noviembre de 2013
Buenos Aires, ...........de.........................de 20.............
Yo..................................................................... asumo:
-Que concurro a la escuela a aprender.
-Que para aprender debo esforzarme y entre otras cosas, estudiar mucho.
-Que el objetivo final es saber cada vez más, incrementando mis competencias intelectuales.
-Que solo puedo lograr esto con esfuerzo y sacrificio, y una buena cuota de concentración.
-Que para poder trabajar de manera fructífera, debo hacerlo en un clima de orden y respeto.
-Que el silencio es central para poder escuchar a otros y que otros me escuchen a mi.
-Que parte de ese esfuerzo implica no distraerse cuando se trabaja con, por ejemplo, un dispositivo electronico de esparcimiento y comunicación (Ipods, smartphones, celulares regulares, MP4/5/6, etc.)
Por tanto, me comprometo a :
-Mantener apagado mi dispositivo electrónico de comunicación y esparcimiento en horas de clases.
-Hacer silencio siempre que el profesor lo solicite
-Mantener un comportamiento respetuoso, asumiendo que es el profesor la persona habilitada para juzgar cuando un comportamiento no lo es.
Y acepto las consecuencias, que implican:
-El retiro del dispositivo electrónico de comunicación y esparcimiento por parte del profesor, asumiendo que si se produce por más de una vez en el año, el profesor puede solicitar que sea algún adulto el que lo retire en mi nombre de la institución. Además de la correspondiente sanción disciplinaria.
-La aplicación de sanciones que pueden ser bajas calificaciones (unos) como calificaciones promediables, en tanto mi comportamiento afecte el normal desarrollo de las clases. Esto también abarca al uso de dispositivos electrónicos de comunicación y esparcimiento.
Yo..................................................................... asumo:
-Que concurro a la escuela a aprender.
-Que para aprender debo esforzarme y entre otras cosas, estudiar mucho.
-Que el objetivo final es saber cada vez más, incrementando mis competencias intelectuales.
-Que solo puedo lograr esto con esfuerzo y sacrificio, y una buena cuota de concentración.
-Que para poder trabajar de manera fructífera, debo hacerlo en un clima de orden y respeto.
-Que el silencio es central para poder escuchar a otros y que otros me escuchen a mi.
-Que parte de ese esfuerzo implica no distraerse cuando se trabaja con, por ejemplo, un dispositivo electronico de esparcimiento y comunicación (Ipods, smartphones, celulares regulares, MP4/5/6, etc.)
Por tanto, me comprometo a :
-Mantener apagado mi dispositivo electrónico de comunicación y esparcimiento en horas de clases.
-Hacer silencio siempre que el profesor lo solicite
-Mantener un comportamiento respetuoso, asumiendo que es el profesor la persona habilitada para juzgar cuando un comportamiento no lo es.
Y acepto las consecuencias, que implican:
-El retiro del dispositivo electrónico de comunicación y esparcimiento por parte del profesor, asumiendo que si se produce por más de una vez en el año, el profesor puede solicitar que sea algún adulto el que lo retire en mi nombre de la institución. Además de la correspondiente sanción disciplinaria.
-La aplicación de sanciones que pueden ser bajas calificaciones (unos) como calificaciones promediables, en tanto mi comportamiento afecte el normal desarrollo de las clases. Esto también abarca al uso de dispositivos electrónicos de comunicación y esparcimiento.
Fotos
Bob Marley en la playa con la Miss Mundo de 1976, Cindy Breakspeare, luego madre de Damien Marley
La estatua de la libertad mientras la terminan en Paris, 1885
Luego del día D cuando los americanos pasaban por St.Lo. en Francia, 1944
El Circo Wirths llega a Melbourne, Australia, la elefanta Alice de 102 años baja, 1948
Jimmy Page, Led Zeppelin, 1972
El soldado Luther E. Boger de la 82° división aerotransportada ante un cartel de peligro en Kohln, Alemania, 4 de abril de 1945
Soldados alemanes en 1942
Un hombre tratando de vender su auto en la Gran Depresión de 1929
Gente caminando sobre sillas en Maisons-Laffite en París luego de una crecida del Sena, 1924
Una combatiente libanesa en 1982
Una de las fotos más antiguas de la Gran Esfinge de 1880
Un niño que llora en la estación de Shangai luego del ataque japonés y la masacre, 1937
Woodstock, Bethel, New York, 14 de Agosto de 1969
Chester E. Macduffee y su traje de buzo de 250Kg en 1911
El último Tigre de Tasmania, Zoológico de Beaumaris, 1933
La tripulación de un Panzer III se rinde a los británicos en la batalla de El Alamein, 1942
Un piloto de la RAF recibe un corte de pelo entre misiones, Gran Bretaña, 1942
Una pieza de artillería de 152mm disparando durante la campaña ofensiva en Bielorrusia, 1944
El último helicóptero que salía de la embajada norteamericana de Saigón iba muy cargado, un americano hace lugar, 30 de Abril de 1975.
Un Marine entra en un tunel del Vietcong, 1969
Un tanque Matilda australiano en una ruta de Bougainville, 1945
Ataque con Napalm en Vietnam del sur, 1966
Soldados alemanes testeando un cañón antiaéreo Becker-Flugzeugkanone de 20mm en el frente occidental, 1918
El abogado Mohandas Gandhi en 1893 antes de volverse famoso
Focke-Wulf Fw 190A-5 del JG54 durante 1943
Boludeando con el Zar Nicolás II, el Príncipe Bicolás de Grecia y Dinamarca y el Duque Boris Vladimirovich en 1899
Mineros de carbón belgas en el ascensor a la mina, 1900
Soldados aliados imitando a Hitler en la cancillería del Reich, 1945
Queremos Cerveza! en contra de la ley seca en NY, 1932
Soldados alemanes cruzando un pueblo noruego en llamas, Abril de 1940
Soldados ingleses en una trinchera en Bardia, Libia, ocupado por los italianos y capturado por los aliados el 5 de enero de 1941 luego de un sitio de 20 días.
Una madre pobre de California con una botella de coca cola como mamadera, 1939
Nelson Mandela en la prisión Robben junto a Walter Sisulu, estuvo preso 27 años, 1966. Luego fue presidente de Sudáfrica. ¡27 años!
Esta es de Buenos Aires, un vendedor de globos fotografiado por N.W. Gulick en 1921
La famosa tregua de navidad en 1914 durante la Primera Guerra Mundial cuando los soldados ingleses y alemanes se divertían entre las trincheras siendo enemigos.
El autogiro de Cierva sobre New York en 1931
Tratando de revivir a un soldado, Vietnam, 1967
Un médico curando a un niño en Franca, 1944
Trabajadores del edificio Chase en Manhattan, 1959
Consecuencias del gran incendio de Seattle de 1889
En plena crisis de los misiles con Cuba esto estaba en Key West en la ruta, 27 de octubre de 1962
Irlanda del norte, 1969
La liberación de París, los ciudadanos reaccionando contra los alemanes mientras los aliados se acercaban, Agosto de 1944
El General Douglas MacArthur acepta la rendición japonesa en el USS Missouri en la bahía de Tokio, 2 de Septiembre de 1945
Soldados alemanes jugando a las cartas junto a un jardincito que se armaron en la trinchera, Primera Guerra Mundial, entra 1914 y 1918.
Che Guevara y Raúl Castro, 1958
La Riena de Gran Bretaña haciendo la primer llamada de larga distancia sin operadora, Bristol, 5 de Diciembre de 1958
George Orwell con un cachorrito durante la Guerra Civil Española, detrás se ve a Ernest Hemingway, España, 1937
Accidente de un SB2C-5 en el USS Kearsarge en 1948
Electricistas instalando lamparitas en la Torre Eiffel para la exibición de París, la seguridad laboral de la época, 1937
No sabía que existía esto, una máquina expendedora de Whisky y soda
Charles “Chuck” Yeager en su Bell X-1 siendo lanzado desde un B-50 Superfortress para un vuelo de testeo, Muroc Army Air Field, 26 de Abril de 1950.
Criminal mongol siendo castigado, Mongolia, 1913
Soldados franceses en la trinchera, 1917
Bombarderos B17 del grupo de bombardweo 381° desde el aeródromo de Ridgewell en Inglaterra hacia sus objetivos en Alemania, 1944
Un poco de diferencias en la facha, Jackie Kennedy, primera dama de EEUU y Nina Khrushcheva, primera dama de la URSS, en Viena, 1961
Prisioneros de guerra alemanes y una granjera rusa mostrándoles el puño, 1944
Soldados ingleses jugando con cascos alemanes, La Boisselle, 7 de Julio de 1916.
Clérigos etiopíes afuera de la catedral de Addis Abeba, Etiopía, Junio de 1931
Soldados libaneses del movimiento Shia Amal hacen una pausita para ver Marruecos vs. Portugal, el 11 de Junio de 1986, ganó Marruecos 3 a 1
No era el tráfico que es ahora, Mumbai en 1880
Antonio Tejero Molina quiso hacer un golpe de estado en el parlamento español en 1981, le duró poquito a este loquito de la Guardia Civil.
Adolf Hitler y sus cortos, 1920
Cuatro meses después de la bomba atómica, en Hiroshima, Japón, 1945, foto de Alfred Eisenstaedt
Norteamericanos en la Primera Guerra con un arma de 37mm hacia las trincheras alemanas, 1918
El Graf Zeppelin sobre Washington DC en 1928
Esta era la moda de trajes de baño masculinos de 1910 en Nueva Zelanda, no se, lo pensaría dos veces antes de usarlos
¿Cuantos autos había en Vancouver en 1914 como para que dos se den de frente?
Conrad Schumann, de 19 años, escapando de Alemania Oriental, él era guardia en uno de los pasos cuando se estaba construyendo el muro, 19 de Agosto de 1961 en la Bernauer Straße, Berlin
Niños ingleses mirando un combate aéreo sobre sus cabezas, 1940
Un liquidador en el pueblo Tatsenki encontró un bebé abandonado en una casa, durante el accidente de Chernobyl, lo cargó en un carrito y se lo llevó como pudo
Soldados Canadienses sobre un tanque Mark, 1918
Esta foto dice mucho, una madre y su hija en la entrada designada para su raza, Mobile, Alabama, 1956
El Astronauta Caído, la única escultura en la Luna, de alumnio, llevada por la tripulación del Apollo 15 en honor a los que habían muerto en la exploración espacial, 1 de Agosto de 1971.
En la tregua de navidad de 1914, un soldado alemán le enciende un cigarrillo a uno británico. Frente Occidental, 1914.
Asesinato del presidente egipcio Anwar Al-Sadat en una marcha militar, los soldados que desfilaban son los que atacaron el palco presidencial, 6 de Octubre de 1981, El Cairo
Los comunes en las barricadas, Los Miserables pero versión real, Rue de Flandre, París, 18 de Marzo de 1861
Fuente: http://www.fabio.com.ar/5565 http://www.fabio.com.ar/5656
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